REFLEXIONES – ¿Cuándo los hechos concatenados son CASUALIDAD; y cuándo son CAUSALIDAD? #Reflexiones #Historias @CatSegurosReflexiones



La Introducción (By The Founder Niklauss).

La razón de ser de este sitio web corresponde a varios cometidos.

Uno de los cometidos (de hecho por el el que fue creado) es el de divulgar, promocionar y vender seguros.

Dicho esto, apreciad@ lector@, observará que, actualmente, otro de los grandes objetivos que le está dando movimiento e interacción es la divulgación de noticias de múltiples índoles.

Actualmente, otros de los cometidos es compartir reflexiones y animar a participar en ellas.


El acontecimiento.

Me comentaba el Ceo de este sitio web (Luis NC) algo que se prodiga en muchas conversaciones de bar o de salón:

¿Cree Ud en las casualidades?

Él lo hacía a tenor de una conversación que mantuvo con uno de sus compañeros de trabajo. Este le comentaba hace unas 3 semanas que una concatenación de 3 casualidades hubiera podido costar la vida de la persona (una mujer de avanzada edad) que vive en la planta baja del edificio con acceso al patio de luces del edificio.

Por lo visto en su domicilio (el del compañero de trabajo de nuestro Ceo) había tenido aquella mañana, en su domicilio, a un profesional de instalación de ventanas metálicas. Por lo visto, cuando estaba terminando su instalación, se percató que se había dejado una herramienta en su vehículo profesional . Esta herramienta en concreto es imprescindible para poder completar correctamente la instalación de esas ventanas. De forma que ajustó la ventana que, al no estar completamente instalada, no podía llegar a cerrar correctamente.

(1ª casualidad: el profesional se descuidó la herramienta en su vehículo).

Mientras el profesional se desplazaba desde el 6º piso en el que se encontraba, hasta su vehículo (que estaba estacionado en la calle); y, al llegar al portal del edificio, abrió la puerta del mismo. Una ráfaga inesperada de viento entró por ésta, dirección al hueco de la escalera.

Dado que el profesional iba a tardar poco tiempo, dejó la puerta del domicilio ajustada. La ráfaga de viento “encontró” camino libre por el hueco de la escalera; ascendió hasta el 6º piso; y entró bruscamente en la vivienda del compañero de nuestro Ceo.

(2ª casualidad: el profesional deja la puerta del domicilio ajustada).

Es entrada brusca provocó un “ventanazo” en la ventana que también había dejado ajustada. Ésta golpeó fuertemente contra el marco de la misma. Y, dado que su instalación estaba incompleta, el cristal de la misma saltó del marco batiente, cayendo por el hueco del patio de luces del edificio.

(3ª casualidad: cuando el profesional abre el portal “coincide” una brusca ráfaga de viento).

A diferencia de otras ocasiones, aquella mañana, la vecina de la planta baja no había salido a regar sus plantas, las que tiene en su acceso al patio de luces del edificio. De haberlo hecho, más que probablemente, ahora no estaría viva; ya que el cristal en cuestión era uno formado por 3 capas, aislante de ruidos, con un tamaño aproximado de 1,5m x 1,25m, y un peso de varios kilogramos. Mientras que el hueco del patio de luces tiene escasos 5m x 5m. y, además, el cristal en cuestión (probablemente) tenía alguna falla de fabricación; ya que, al golpear el suelo, en lugar de cuartearse en múltiples granos de vidrio, “explotó” en decenas de astillas afiladas de vidrio.

El compañero de nuestro Ceo le comentó que este cúmulo de casualidades podría haberle costado la vida a su vecina sino hubiera sido porque, casualmente, esa mañana no salió a regar sus plantas como acostumbraba a hacer todas las mañanas a aquellas horas.

(4ª casualidad: la vecina no hizo lo que habitualmente hacía).


La conclusión.

Nuestro Ceo me preguntó que cuál era mi opinión sobre este asunto.

En aquel momento no supe qué decirle.

Hoy pasadas 3 semanas, durante las cuales he podido reflexionar en varias ocasiones sobre el asunto, ya sí tengo la respuesta:

Apreciado Luis (NC). Como sabes yo no creo en las casualidades. No obstante, debo decirte que utilizo el siguiente razonamiento lógico:

  • Una casualidad sí la puedo contemplar como tal.
  • Dos casualidades concatenadas me hacen dudar.
  • Tres casualidades concatenadas son una evidencia de que, en realidad, no lo son.
  • Cuatro casualidades concatenadas son una prueba de que, en realidad, no han sido casualidades, sino que se ha tratado de una CAUSALIDAD.

Este principio lógico me ha servido, en muchas ocasiones, para abrir mi mente y localizar las causas por las que, entre otras cosas, los seguros que divulgamos (y comercializamos) en este sitio web deben ser bien elaborados para que:

… Cuando se concatenan casualidades puedan ser cubiertas y reparadas las causalidades que provocan los siniestros cubiertos por nuestros seguros …


La pregunta para l@s lector@s y seguidor@s:

¿Qué opina Ud de los acontecimientos que suceden a su alrededor: son producto de la casualidad; o bien, lo son de la CAUSALIDAD?


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s