Al cuidar tu salud personal no debes descuidar los aspectos psicológicos. Tu persona (la mía), tu cuerpo (el mío) son un conjunto de células, energía y algo que desconocemos: la conciencia.
Ésta, analizada por la Psicología desde hace décadas, no sólo está formada por reacciones químicas y fenómenos físicos. Básicamente, es el resultado de las manifestaciones de la energía que mantiene unido el todo.
Dedicar un tiempo personal, solitario, al cuidado de nuestras aptitudes (una de ellas, la empatía) es fundamental para llevar una vida equilibrada y propicia a alcanzar nuestras metas personales.
Por tanto, la meditación y el detenimiento sobre cómo reacciona nuestra conciencia frente a los acontecimientos que nos rodean, se nos antoja un ejercicio imprescindible; especialmente en estos tiempos tan «desequilibrantes».