Este contenido analiza cómo las crisis financieras son eventos cuidadosamente diseñados para reconfigurar el poder socioeconómico global. El video examina los patrones históricos desde la antigua Roma hasta la actualidad, revelando cómo las élites utilizan estos colapsos para transferir riqueza y consolidar control. Se profundiza en el papel de los bancos centrales, los medios de comunicación y el concepto de «capitalismo del shock». Se analiza la «Doctrina Trump» como estrategia para mantener la supremacía estadounidense frente a China mediante aranceles, monetización de seguridad y creación de incertidumbre global. El contenido desmitifica la narrativa oficial sobre las crisis económicas y ofrece una perspectiva crítica sobre cómo estas dinámicas de poder moldean nuestra libertad financiera.
Poco de lo que se nos dice por los Medios Tradicionales de Comunicación, incluso a travé de las Redes Sociales, se ajusta a la reaslidad de los acontecimientos. Es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros el abrir ojos y oídos para reconocer esa realidad que se nos oculta; de igual modo que para desvelar los motivos por los que se nos realiza ese ocultamiento.
Se trata de una Lista de Vídeos cuyo objetivo es descubrir aquello que se nos ha mantenido oculto a la sociedad durante los últimos 80 años (fecha de publicación de este artículo el martes, 22 de Octubre de 2025).
¡La Arqueología desarrollada tras la 1ª Guerra Mundial nos muestra y demuestra que la Historia Antigua del Ser Humano es, además de mucho más rica de lo que se nos ha venido explicando siempre, mucho más antigua que los pretendidos 10.000 – 12.000 años anteriores a nuestra época actual de las 2 primeras décadas del Siglo XXI!
«Quizás el mayor y peor defecto de la Especie Humana sea la Soberbia (o, en muchos casos, la «ceguera voluntaria»), pues le impide abrir bien sus ojos; y, no sólo ver, sino observar las evidencias que tiene ante sus narices».
Comentario del creador en su pie de vídeo: ¿Existe una posible presencia Anunnaki aquí en esta parte del mundo? ¿Podrían ser ellos quienes influyeron en la guía de los ancestros Wandjina, de las tribus Wandjina?.
Los anunnakis son un grupo de deidades sumerias y acadias identificadas en los textos con los anunnas y los igigis, dioses menores. Originalmente pertenecían al panteón de la ciudad de Nippur. Se mencionan también en Lagash y en Eridú. En esta última ciudad los anunnas eran cincuenta.
La Historia Tradicional que nos han contado desde nuestras edades tempranas se basan en textos únicamente verificados escasamente en los dos últimos milenios; y, únicamente, en el último de ellos con precisión más loable y, sin embargo, sólo contrastable en las zonas de Occidente.
Si queremos ser objetivos, la Historia Antigua más se parece a las Tradiciones Orales que al concepto que tenemos de «Historia». ¿Por qué digo esto?. Pues, porque en escasos de los supuestos «documentos históricos antiguos» existe documentación contrastable verificada que nos permita aceptar esos documentos como válidos. En el fondo, toda la «historia oficial» que se va más atrás en el tiempo de los Civilizaciones Romana y Griega no tiene documentos escritos avalados entre sí y avalados con restos arqueológicos existentes y referenciados en esos documentos.
Por lo tanto, no estamos enfrentando más bien a tradiciones que a hechos contrastados.
En este entorno, podemos (y, debemos) aceptar que la Historia Real del Ser Humano es mucho más antigua, rica, variopinta, distante de lo acostumbrado … de todo aquello que se nos ha explicado desde nuestra más tierna infancia.
¡La Arqueología desarrollada tras la 1ª Guerra Mundial nos muestra y demuestra que la Historia Antigua del Ser Humano es, además de mucho más rica de lo que se nos ha venido explicando siempre, mucho más antigua que los pretendidos 10.000 – 12.000 años anteriores a nuestra época actual de las 2 primeras décadas del Siglo XXI!
«Quizás el mayor y peor defecto de la Especie Humana sea la Soberbia (o, en muchos casos, la «ceguera voluntaria»), pues le impide abrir bien sus ojos; y, no sólo ver, sino observar las evidencias que tiene ante sus narices».