#Meditacion 32 – MEDITACIÓN PARA LOS TIEMPOS DIFÍCILES: “Formas del Miedo – Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus”. #ElMensajero y #ElDiscipulo #FormasDelMiedo #Mieducacion #EspejismoDeAutoridad #LosHombres son de #Marte y #LasMujeres son de #Venus #Miedo #MiedoPersonal #MiedoMundial #TiemposDificiles #Salud


DISCURSO 16.

FORMAS DEL MIEDO.

La ‘Mieducación’ y el Espejismo de la Autoridad.

El libro Espejismo dice que el miedo es  la madre de todas los demás espejismos e ilusiones. Cuando uno va debilitando el miedo, se revela luego otra niebla que oscurece el alma. Reconociendo que somos almas divinas, ninguna persona tiene derecho a poseer y a controlar a otra. Pero, la sociedad promueve este autoritarismo en la familia, la educación, la justicia y la economía. Cuestionamos aquí hasta qué punto el espejismo de la autoridad es vigente en nuestras vidas e instituciones.

DISCURSO Y MEDITACIÓN.

“Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus”: Yin y Yang revisitado.

Existe una necesidad urgente de comprender las cualidades del masculino y femenino, como se expresan en la creación, en las edades astrológicas de Piscis y Acuario, en el camino espiritual, y como debe ser entre los géneros.

 Vemos, en la creación, como la Unidad Divina se hizo en dos aspectos, luego tres, generando la multiplicidad. La humanidad moderna, nos hemos perdido en la separación, en la batalla de los opuestos, en los detalles de la identificación material, perdiendo la memoria de naturaleza primordial, de dónde venimos y hacia dónde vamos espiritualmente.

El libro de 1992 “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus”, solo nos informan que los géneros son de diferentes planetas, con un análisis a nivel de la personalidad. Para actualizar nuestro mapa conceptual, volvemos nuestra atención enraizada en la materia y la forma (el mundo de los efectos) a los mundos superiores (el mundo de las causas). Reconocemos que el origen o raíz de nuestras vidas no es material o lunar, es el mundo solar de nuestra esencia divina o el Espíritu. El enraizamiento físico es sinónimo de apego, desde el punto de vista del alma, del ser atrapado en la tumba de los cuatro elementos, hasta que se despierta a su origen divino. El árbol invertido simboliza el alma despierto a su origen que comienza el camino de retorno a casa, por el enraizamiento solar; la reunión del Hijo Pródigo con el Padre, el dador de vida, con el consecuente despertar a quiénes somos, de que no somos solo el cuerpo y las posesiones a las que estamos tan apegados, sino un ser espiritual con los pies en el barro y la cabeza en el Cielo, un Hijo del Sol cósmico.

Podremos decir:

“Aham Eva Param Brahman”

“Yo Soy en Verdad la Esencia Divina ”.

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Ian Paul Lee.