#Noticias y #Seguros – Fuente #Habitaclia – Boletín 502: ¿Cómo se calcula el valor de una vivienda? – #Compra #Alquiler – #Vivienda #SeguroDeHogar #ConsultaConTuCorredor #Aseguradoras #ConsultaConTuMediador #MediadoresDeSeguros #AgentesDeSeguros


Es lógico que en algún momento de tu vida (y especialmente ahora, después de haber pasado tanto tiempo en casa) te des cuenta de que la casa o el piso en el que vives no cubre tus necesidades¿Quizá te haga falta una habitación para teletrabajar? ¿Una terraza para tomar el aire? ¿Tal vez necesites conectar de nuevo con la naturaleza fuera de la gran ciudad?

Si has decidido emprender la aventura de encontrar un nuevo hogar, seguramente necesites vender el piso en el que vives ahora mismo. Y en este caso, lo más lógico es que te preguntes cuánto cuesta tu casa y por cuánto puedes venderla. Para ello, la herramienta fundamental es la tasación.

Bueno, debes saber que hay distintas formas de calcular el valor de una vivienda. Es la mejor manera de fijar el precio más adecuado a la hora de venderla. La tasación comparativa es la opción más idónea y objetiva.

¿Cómo se calcula el valor de una vivienda?

Cómo saber por cuánto puedes vender tu casa.

La manera más idónea de calcular cuánto cuesta un inmueble es a través de la tasación comparativa. ¿Cómo se hace esto? Pues valorando la propiedad y comparándola con otras seis propiedades similares. De este modo conocerás el valor del mercado y obtendrás el precio de venta de tu casa. 

Pero alto ahí, antes tendrás que hacer un buen análisis de la vivienda. ¿En qué barrio se encuentra? ¿Tienes muchos servicios cerca? ¿Cuál el estado de la misma? Pero vayamos por partes.

1. La localización.

Es fundamental que antes de tasar la vivienda, se tenga en cuenta la localización. ¿Está situada la vivienda en una capital de provincia o en un pueblo pequeño, a muchos kilómetros de una gran ciudad? Las diferencias de precio pueden ser más que relevantes. Y es que es lógico que una vivienda de 80 metros cuadrados con dos dormitorios, salón, cocina y cuarto de baño no cueste lo mismo en Madrid capital que si está situada en las afueras.

Sobre el lugar en el que está ubicada la vivienda, además, hay que tener en cuenta el número de habitantes, los servicios que hay cerca (colegios, hospitales, centros de salud, farmacias, bibliotecas, parques y jardines, supermercados, etcétera), la comunicación y las conexiones con el transporte público (metro, autobús, tren) y la actividad de la zona (bares, tiendas, restaurantes, espacios de ocio, entornos naturales…).

2. El estado de la vivienda.

A continuación, lo que hay que hacer es analizar la vivienda que estamos pensando en vender, teniendo en cuenta las características y el estado, tanto de la vivienda como del edificio en el que se encuentra ubicada. Empecemos por la situación del inmueble: ¿tiene zonas comunes? Ahora mismo, y especialmente tras la pandemia, valoramos que las urbanizaciones tengan espacios como piscina, gimnasio, sauna, jardines o patios. Ahí tienes un plus clave para tener en cuenta en los cálculos. Luego hay que tener en cuenta otras cuestiones, como la accesibilidad. ¿Tiene ascensor? ¿Se trata de un edificio histórico? ¿Tiene garaje, trastero, un gran portal?

En cuanto a la vivienda en sí, deberemos tener en cuenta las dimensiones y los materiales de construcción empleados, así como la distribución. Porque no valdrá lo mismo un ático diáfano que una vivienda que tenga habilitadas varias habitaciones para usos múltiples (trabajo, juego, deporte…).

El siguiente factor más importante a la hora de valorar el inmueble es el año de construcción, pero también si en los últimos años ha experimentado una reforma integral. Cuanto mejores y más nuevos sean los materiales, más segura será la casa y, por tanto, más valor tendrá. Por último, deberemos analizar bien la orientación: ¿la vivienda da al patio? ¿Es completamente exterior? La altura también te dará pistas sobre su valor: a mayor altura, mejores vistas.

¿Cómo se calcula el valor de una vivienda?

3. Compara con otras viviendas similares a la venta.

Cuando hayas analizado todas estas características, habrá llegado el momento de comparar. Te recomendamos entrar en un portal inmobiliario como habitaclia para buscar viviendas similares en la misma zona y averiguar qué precio tienen. Verás que con el buscador es muy fácil filtrar y localizar viviendas en tu mismo barrio, con las mismas características que la tuya. De este modo, te harás una idea y podrás calcular el precio aproximado por el que puedes vender tu casa. 

4. Conoce el valor catastral.

El valor catastral es una referencia muy importante, que puedes obtener en el Catastro. Se trata del valor que se asigna a un inmueble de acuerdo con distintos parámetros, como el valor de la construcción, el suelo sobre el que está edificado y otros muchos criterios, relacionados con la normativa que establece cada municipio. Si quieres este dato solo tendrás que acudir a la sede del Catastro municipal y revisar el recibo del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles). No obstante, ten en cuenta que desde el 1 de enero de 2022, el valor de referencia del Catastro se calcula en base al precio de la compraventa real de las viviendas.

5. Por último, consulta con un experto para calcular el valor de tu vivienda.

Está bien que hagas estos cálculos por ti mismo, pero en cualquier caso, siempre es mejor y más eficaz acudir a un experto. Arquitectos, ingenieros y expertos en la industria inmobiliaria son los profesionales más indicados para calcular el valor de tu vivienda. Es la manera de no correr el riesgo de obviar muchos elementos que son importantes, como la situación económica del país o de la comunidad autónoma.


FUENTE: Habitaclia.

Información recopilada por Niklauss.


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#Noticias y #Seguros – #Habitaclia: «Cinco cosas a tener en cuenta antes de elegir una casa prefabricada» – #CasasPrefabricadas #ProteccionJuridica #SeguroDeHogar #ConsultaConTuCorredor #Aseguradoras #ConsultaConTuMediador #MediadoresDeSeguros #AgentesDeSeguros


1. Tipos de casas y materiales.

Ya sabes que las casas prefabricadas son viviendas modulares, que se construyen a partir de diferentes piezas o secciones que salen tal cual de fábrica. La ventaja de este producto es que nos ahorra, a clientes y constructores, una parte muy importante de mano de obra que no tiene que efectuarse de manera tan minuciosa en el propio terreno. En realidad basta con instalarla y ensamblarla en la parcela o terreno elegido para este fin.

Es importante que sepas que las posibilidades son múltiples, en la medida que existe una gran variedad de materiales y formatos. Muchas casas prefabricadas son de madera, un material más barato, pero también las hay de hormigón o acero. Estas últimas ofrecen más garantías y posibilidades a la hora de pensar en reformas de futuro. En cualquier caso, debes saber que todas ellas cumplen con los estándares de calidad y seguridad, pero hay que estar atento a la eficiencia. Algunos materiales nos ofrecen estándares más elevados de sostenibilidad y, por tanto, terminan siendo opciones más interesantes y recomendables en el largo plazo.

A la hora de elegir, además, conviene guiarse por las necesidades personales y familiares de cada uno. Las soluciones son infinitas, de modo que hay que estudiar muy bien la estructura (una planta, dos, tres), la disponibilidad de habitaciones, espacios abiertos al aire libre, domótica, etcétera.

2. ¿Cómo debe ser el terreno?

Como siempre sucede, en términos de construcción es importante tener toda la documentación y permisos necesarios antes de comenzar. Normalmente, las empresas que se dedican a la construcción de casas prefabricadas suelen encargarse de todo, de modo que no deberías tener mayores quebraderos de cabeza. Debes saber, eso sí, que lo que necesitarás, en primer lugar, es contar con un terreno urbanizable. En caso de que quieras instalar una casa prefabricada en un terreno rústico, será preciso realizar las consultas a los órganos pertinentes y, a partir de ahí, operar. Y es que dependiendo de la comunidad autónoma puedes encontrarte con algunos obstáculos, como es natural.

El arquitecto municipal será quien te ofrezca (a ti o a la empresa que elijas) la información precisa sobre las características y compatibilidad del terreno con la construcción de la casa, en este caso prefabricada. Aquí es importante tener en cuenta parámetros como la cantidad de metros que se pueden edificar, las alturas y cualquier otro tipo de exigencia a nivel municipal y de ordenanzas. Ahí es importante que cuentes con un buen equipo de arquitectos que te ayude a salvar las diferencias y a tomar las decisiones más acertadas tanto al inicio como a medida que se avanza en el proyecto. Porque no todo vale en este sentido.

3. Impuestos a pagar.

Una vez elegido el terreno y comprobadas todas las características y limitaciones, habrá que ir pensando en impuestos. Lo más habitual es que se solicite el pago de la correspondiente licencia urbanística (que habitualmente oscila entre el 0,5 % y el 2 % del coste de la vivienda) y el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (de alrededor un 4 % del valor total de la vivienda). Aunque se trate de una casa prefabricada, también tendrás que solicitar la preceptiva cédula de habitabilidad y la licencia de primera ocupación. El coste de cada uno de estos trámites dependerá de lo establecido por cada comunidad autónoma.

4. La orientación.

La orientación de la vivienda es un aspecto clave a la hora de pensar en la construcción. Los profesionales que participen en el proyecto te ayudarán. No obstante, el planteamiento final dependerá, en gran medida, de las condiciones del terreno, las características del entorno y los aspectos legales, que siempre resultan determinantes a la hora de tomar una vía u otra. En este punto es importante, además de los ángulos de incidencia solar, tener en cuenta los factores climatológicos y medioambientales de la zona, puesto que no es lo mismo construirla en un clima frío, que hacerlo en uno templado o más caluroso.

5. El precio.

Nos detenemos finalmente en la cuestión del precio, que no por tratarla en último lugar tiene menos importancia. Nada más lejos de la realidad. Nuestra recomendación es que a la hora de decantarse por una empresa u otra para construir nuestra casa prefabricada, estudiemos las múltiples opciones que hay en el mercado. Conviene tener en cuenta que hay tipologías de viviendas muy distintas (ya te hemos comentado algo acerca de los materiales) y que también podemos encontrar distintas gamas de casas prefabricadas. En cualquier caso, es de vital importancia informarse desde el principio acerca de los costes, proyectos, permisos y demás cuestiones, para que no quede ningún fleco suelto y no nos llevemos sorpresas desagradables en el futuro.

La mayor parte de empresas ofrecen proyectos llave en mano, lo que incluye proyecto, permisos, adecuación del terreno, construcción o instalaciones. De hecho, algunas incluso ofrecen financiación. Con todo, abre bien los ojos, busca opiniones y asegúrate de que la opción final es la que realmente te convence. Tanto a ti como a tu bolsillo.

FUENTE: Habitaclia.

Noticias recopiladas por Niklauss.


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