SEGURIDAD SOCIAL – La deuda sin freno de la Seguridad Social: 55.000 millones y subiendo. @larazon_es #Pensiones #SeguridadSocial #Actualidad #Jubilacion #Economia #Finanzas #Noticias @Catseguros #CatSegurosInforma


Los créditos del Tesoro para pagar las pensiones disparan el agujero en 13.800 millones en un año.



La Noticia (La Razón – 17/Ene/2020):

La deuda de la Seguridad no toca fondo. En noviembre el agujero se volvió a agrandar en 1.330 millones respecto a octubre y la deuda acumulada supera ya los 55.000 millones de euros. Hasta el pasado mes de noviembre el montante añadido en el último año fue de 13.800 millones más, consecuencia de los créditos concedidos por el Tesoro para pagar las pensiones. La deficitaria situación de la Seguridad Social hará necesaria por cuarto año consecutivo una inyección adicional a sus arcas para afrontar el pago de las pensiones. A los 13.830 millones prestados en 2019 y 2018, y los 10.192 millones correspondientes al ejercicio de 2017, la deuda de la Seguridad Social añadirá al menos otros 14.000 millones ante las necesidades de liquidez que tensionan el sistema en los dos meses en los que se acumulan las pagas extras correspondientes al verano y las Navidades, en los que la nómina de las pensiones afronta 19.000 millones de euros de un plumazo, algo más del doble que un mes corriente. Con este nuevo crédito la deuda de las pensiones se acercará peligrosamente a los 70.000 millones de euros. La deuda contraída por las administraciones de la Seguridad Social subió un 2,47% en noviembre pasado hasta alcanzar el nuevo máximo, en tanto que a nivel interanual registró un alza del 33,5%, con 18.830 millones de euros más en el último año como consecuencia del préstamo estatal para las pensiones. Hasta el tercer trimestre de 2017, la deuda del sistema de pensiones era de apenas 17.173 millones, consecuencia de un préstamo realizado por el Estado en los años noventa para costear obligaciones de gasto pendientes del Insalud y otros gastos de Sanidad que dependían de la Seguridad Social hasta 1996. Estos préstamos tenían vencimientos a diez años que han sido prorrogados por los sucesivos gobiernos hasta la fecha. En 2017, la deuda de la Seguridad Social se incrementó hasta los 27.393 millones. En 2018, la cifra aumentó a 41.194 millones, que han crecido hasta los actuales 55.024 millones.


Déficit de las Administraciones públicas
Déficit de las Administraciones públicas/Foto: Teresa Gallardo (LA RAZÓN)

¿Qué es lo que genera esta gigantesca espiral? Para empezar, que los ingresos por cotizaciones no son suficientes por la incorporación como pensionistas de los trabajadores del «baby boom» que se dio en España entre los años 50 y 70 del pasado siglo y del fuerte incremento de la esperanza de vida. Sin embargo, este cargo no representa ni la mitad del déficit de la Seguridad Social. De hecho, son los gastos ajenos al sistema de cotizaciones los responsables de casi el 70% del agujero.

Y es que la Seguridad Social debe abonar 2.354 millones en gastos de personal con cargo al sistema y no a los Presupuestos Generales del Estado. Asimismo, tiene un gasto previsto de 4.830 millones en complementos a mínimos del Régimen General y otros 2.290 millones en el Régimen de Autónomos, fuera del capítulo estrictamente contributivo, y otros 2.380 millones en pensiones no contributivas, que en realidad se deberían de llamar prestaciones no contributivas, ya que se reconocen a aquellos ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad, carecen de recursos suficientes aunque no hayan cotizado nunca o no alcancen el mínimo de cotización para alcanzar el derecho al cobro de una pensión contributiva. Un total de 11.854 millones que se abonan con cargo al sistema, aunque, estrictamente, nadie haya cotizado por estos conceptos, que podrían financiarse a través de los PGE, aliviando los crecientes gastos en pensiones.

Por su parte, la deuda de las Administraciones Públicas subió en noviembre a 1.194.494 millones, tras sumar 22.441 millones más que en noviembre de 2018, de acuerdo con los datos publicados este viernes por el Banco de España. El Ministerio de Asuntos Económicos calcula que el dato supone el 96,01 % del PIB, frente al 97,76 % que suponía un año antes, y que es compatible con el objetivo del 95,9 % que se ha fijado el Gobierno para 2019, ha informado en una nota de prensa. Según el Banco de España, la deuda del Estado creció en 19.157 millones en el último año, hasta 1.050.916 millones, mientras que la de las comunidades autónomas aumentó en 4.042 millones, hasta 297.288 millones. Las corporaciones locales incrementaron su endeudamiento en 702 millones, hasta 27.127 millones.


La Opinión (@CatSeguros ©® By Niklauss):

Con este panorama, salvo acontecimiento milagroso, las “Arcas del Estado” (que no son otras que las Arcas de la Sociedad”) no podrán absorver las pensiones del futuro próximo (unos 5 años máximo) con el actual sistema de reparto y solidaridad vigente.

Es una cuestión méramente económica y financiera. Las Matemáticas (lenguaje realmente universal) no fallan: el sistema de pensiones actual ingresa menos de los que precisa. De ahí que el Estado se haya ido endeudando años tras año en la última década.

¿Situación actual? El sistema está en quiebra técnica. O, lo que es lo mismo, si no se modifica, nos lleva a la ruina a tod@s. Hoy y en el futuro de nuestras pensiones.

Probablemente la solución a este enorme problema, así como al de la pobreza (incluso teniendo trabajo), sea el de la Renta Básica Universal combinada con los “MiniJobs“; más conocida hoy como Jubilación Flexible.

Sin embargo, mientras eso no suceda y, si ahora tienes ingresos más o menos regulares, te recomendamos uno de los siguientes métodos de ahorro que tenemos en @CatSeguros (CatSeguros.net):

PLANES DE AHORRO & PLANES DE PENSIONES

__


Fuente:


ECONOMÍA – Cuánto dinero se lleva Hacienda de nuestro plan de pensiones. @larazon_es #Economia #Pensiones #Jubilacion #hacienda #Consejos #PlanesDePensiones @CatSeguros #CatSegurosInforma


Ha llegado la hora de recuperar nuestro dinero pero, ¿cómo cobrarlo?



La Noticia (La Razón – 12/Dic/2019):

Vale. Ya hemos ahorrado en nuestro plan de pensiones y nos hemos jubilados o lo hemos rescatado antes de tiempo por incapacidad permanente total o absoluta y gran invalidez; fallecimiento del titular del plan; dependencia severa o gran dependencia; enfermedad grave o paro de larga duración. Ha llegado la hora de recuperar nuestro dinero pero, ¿cómo cobrarlo?

Según explica el comparador financiero HelpmyCash, estas son las diferentes formas:

  1. Capital: cobraremos todo el capital de los planes de pensiones una sola vez por lo que el impuesto de la renta del año en el que recuperemos el dinero será bastante alto. Esta opción no es recomendable a nivel fiscal, ya que ingresaríamos una gran cantidad de capital en un año y posiblemente subiremos de tramo fiscal, haciendo que paguemos más impuestos. Los planes de previsión asegurada tributan como rentas del trabajo y, por tanto, pagar más impuestos.
  2. Renta periódica: recibiremos nuestro capital de forma periódica (cada mes, cada trimestre…), dejando el resto en los planes de pensiones. Cada año tributaremos por el importe recibido y no por el que continúa invertido en el plan. En este caso también podremos rescatar el resto de nuestro capital en cualquier momento si lo deseamos.
  3. Mixta: combinando el rescate en forma de capital y el rescate en forma de renta.
  4. Libre: pagos sin periodicidad regular.

Decidir cuál de ellos es más ventajoso para nuestros intereses dependerá de cuáles son nuestros gastos, cuántos impuestos pagaremos con cada opción o el dinero que deseamos tener todos los meses. Debemos tener en cuenta que al rescatar los planes de pensiones estos vuelven a tributar por lo que si los rescatamos de golpe, los impuestos que pagaremos serán mayores que si lo vamos rescatando en forma de renta, ya que la base imponible será mayor.

Según informa BBVA, la tributación del rescate de un plan de pensiones es básicamente el proceso contrario al de las aportaciones. Cuando se rescata un plan de pensiones, los fondos que se obtienen son considerados como rendimientos de trabajo y, como tal, aumentan la base imponible del IRPF provocando que aumenten los impuestos que hay que pagar.

Los tramos actuales del IRPF son:

  • 0 a 12.450 € = 19 %
  • 12.451 € a 20.200 € = 24 %
  • 20.201 € a 35.200 € = 30 %
  • 35.201 € a 60.000 € = 37 %
  • Más de 60.001 € = 45 %

Si se opta por un rescate en forma de capital, habrá que sumar a los rendimientos de ese ejercicio contable todo el capital rescatado, lo cual aumentará la base imponible del IRPF. Así, si el afectado declara 25.000 € anuales y tiene en el plan de pensiones 80.000 euros que decide rescatar de golpe, su base imponible ascenderá a los 105.000 €. De este modo pasará de una fiscalidad del 30 % a tributar en el último tramo del 45 %.

Por eso, la opción de rescate en forma de renta periódica adquiera relevancia. Recibir, por ejemplo, 1.000 euros mensuales, solo aumentaría en 12.000 euros su renta anual que se sumaría al importe de su pensión.

Puesto que el dinero procedente de un plan de pensiones tiene el mismo tratamiento fiscal que el salario, la entidad gestora del plan deberá aplicar una retención que dependerá de la cuantía rescatada y de la situación personal y familiar del beneficiario del plan.

¿Cómo se aplica la retención?

La retención a practicar por la entidad gestora dependerá de las circunstancias personales y familiares del beneficiario del plan. Estos son el mínimo del contribuyente, el mínimo por descendientes, el mínimo por ascendentes y el mínimo por discapacidad.

Es muy importante tener en cuenta que es el beneficiario del plan de pensiones el responsable de dar a conocer a la entidad gestora sus circunstancias personales y familiares para que ésta pueda adecuar la retención a las mismas.


@CatSeguros: te aconsejamos sobre la mejor opción para el rescate de tu Plan de Pensiones.

Selecciona una de las siguientes opciones, consulta la documentación y solicítanos tu estudio personalizado. Nos pondremos en contacto contigo y te prepararemos la mejor opción.

PLANES DE PENSIONES __ RENTAS

__


#10N – Abstención: ¿Y si no votara nadie? (LA RAZÓN – 01/Nov/2019). @larazon_es @aitor13023985 #Noticias #Abstencion #Elecciones10N #Actualidad #Politica #Sociedad #Reflexiones #Ficcion @CatSeguros #CatSegurosNoticias


Aitor Guisasola ha fundado un movimiento online que cuenta con miles de seguidores para convencer a la ciudadanía de no acudir a las urnas.



“Reza” el artículo original…

La abstención es el enemigo de todo político y la llamada a acudir a votar para lograr un cambio en uno u otro sentido, la máxima de todo líder que aspire a llegar al poder. Sin embargo, parece que dichas proclamas cargadas de promesas incumplidas en la mayoría de los casos, han colmado el vaso de unos ciudadanos hartos de ir cada dos por tres a las urnas. El próximo 10 de noviembre y por cuarta vez en cuatro años, los españoles regresaremos a los colegios electorales para elegir a unos candidatos que no parecen dispuestos a entenderse. Y así, en medio de este hartazgo son cada vez más los que piensan en la abstención como herramienta de crítica a un sistema que parece enquistado. Al frente de este «lobby» abstencionista está el abogado Aitor Guisasola quien hace un año meses fundó un movimiento en la red que en los últimos meses se ha convertido en todo un fenómeno. Su canal de YouTube cuenta ya con 51.000 suscriptores y suma 400 nuevos cada día, un éxito que le ha llevado a levantar una asociación en pro de la abstención generalizada.

«Todo nació a raíz de mi cuenta de YouTube ‘‘Un abogado contra la demagogia’’, donde subía vídeos explicando la situación política actual, analizando la realidad y la falta de democracia en la que nos encontramos. Como tenía tan buena aceptación fundé hace seis meses ‘‘El Movimiento de regeneración política en España (MRPE)’’ y propuse asociarse a la gente que me seguía en las redes. Ya sumamos más de 1.000 personas de toda España. Cada uno contribuye con la cuota que estima oportuna para poder seguir expandiéndonos y llegar a más sitios», asegura este reputado abogado vasco que dirige uno de los bufetes más famosos de Getxo, Vizcaya. El mantra de su movimiento se basa en que ejercer el voto con el actual sistema electoral no vale para nada. «Siempre ha sido lo mismo: PSOE o PP, ni siquiera los nuevos partidos han servido para que esto cambiara. No es algo que yo me invente, es lo que hemos vivido en los 40 años de democracia, es objetivo, empírico. Lo único diferente es que ahora hay nuevos parásitos. Fíjate en la Comunidad de Madrid, como tienen que pactar con Ciudadanos se han visto obligados a pasar de nueve consejerías a 13. Lo que han traído las fuerzas emergentes son más parásitos y más dinero de todos para pagarles», analiza.

Huir de la confrontación.

Como canalizador de la indignación generalizada en nuestro país, el jurista quiere implementar una hoja de ruta que ya ha plasmado en el libro «La falta de democracia y las leyes de género», y que se centra en la modificación de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General de 1985. «Sé que es algo muy complejo», reconoce, pero apunta alto: «Con ello les quitaríamos a los políticos el monopolio de nuestra democracia y la convertiríamos en algo real, con unos diputados que se deban a los ciudadanos y que den explicaciones por ello. Se debería revocar su mandato si no cumplen con su palabra y que cada dos meses acudieran a su circunscripción a rendir cuentas ante sus votantes», argumenta. En resumen, acabar con las listas cerradas de los partidos y que se elija a candidatos concretos.

Esta serie de medidas acabarían con el sistema electoral tal y como lo concebimos desde la Transición. «Deberíamos tomar nota de ciertos aspectos del sistema electoral de Suiza o Reino Unido, mirar más allá», añade. En su manifiesto fundacional, el movimiento subraya que partidos políticos «solo buscan confrontarnos a los ciudadanos. Ése es su modo de lograr votos y con ello, escaños y puestos políticos. Para ello usan las ideologías, los de derechas nos enfrentan a los ‘‘progres’’. Los de izquierdas nos enfrentan a los ‘‘fachas’’», dice. Para conseguir este cambio, desde el MRPE proponen una abstención masiva, pero ¿qué ocurriría si nadie votara el 10-N? «Lamentablemente eso no va a ocurrir porque este sistema tiene un clientelismo bárbaro, nuestro planteamiento es sensato y sabemos hasta dónde podemos llegar, es una forma de protesta», reivindica. ¿Y el voto en blanco? «Ese es el engaño también de nuestro sistema, porque un voto en blanco cuenta como participación y es en lo que luego se basan los partidos para hablar del éxito de nuestra democracia. Fíjate, lo que une a todas las formaciones, de Vox a Podemos, es la insistencia en que votemos, el dato de participación es lo relevante, una abstención masiva sería un desastre para todos los partidos», justifica.

El hartazgo social y la desafección ciudadana con la política no solo confluye en el Movimiento de Guisasola, sino que numerosos anónimos animan a no votar a través de hashtags como #yonovoto, #abstención y #abstencionactiva. Si nos fijamos en los datos de participación en los 13 comicios que ha celebrado España tras la dictadura, fue tras la repetición electoral de 2016 donde la abstención alcanzó el dato histórico más bajo, con un 34%. Es más, de los comicios de diciembre de 2015 a abril del año siguiente, la participación pasó del 73,2% al 69%. Contracorriente nada el último CIS de Tezanos que pronosticó esta semana que, pese a la enésima repetición electoral, la participación será de un 78,8%.

El sistema se desmorona.

El abogado vizcaíno sabe que su objetivo es complicado de conseguir, «pero a paciencia me ganan pocos», reconoce. Él, a sus 50 años, tan solo ha votado en un par de ocasiones. De hecho, la última fue cuando Ciudadanos dio su salto a la política nacional. «Parecía que algo iba a cambiar y les voté con la nariz tapada, pero tardaron en decepcionarme cero coma», dice entre risas. Tras el éxito en las redes y la consecuente formación de la plataforma ahora se centra en conseguir «delegados» en las principales ciudades de España. Ya ha estado en Madrid y Barcelona y este fin de semana aterriza en Zaragoza. «Si se moviliza a una masa crítica de la sociedad, sí que pueden cambiarse cosas y el sistema se desmoronaría si hay elevada abstención, pero hay que argumentarlo bien, con buenas ideas y conceptos claros», asevera. Lo que tiene claro, pese a su éxito, es que él no quiere meterse en política, «estoy tan feliz viviendo en la montaña, no me iría a Madrid ni loco», concluye.


Fuente:


@CatSeguros: el análisis By ©® Niklauss.

Haciéndonos eco del artículo mostrado, nos hacemos una pregunta que es la misma que la del artículo de @larazon_es: “¿Y, si no votara nadie. qué pasaría?”.

La actual Ley Electoral de 1985 la tenemos aquí, nos la podemos descargar, la podemos leer:

Básicamente nos indica que, a buen entender, en unas elecciones en las que se produjera una abstención total, lo más plausible sería que únicamente votaran los afiliados a cada patido.

En un “paisaje” como éste, podríamos hacer uso de los datos publicados por elPeriodico.com para el año 2018; según el cual la militancia era la siguiente:

No aparecen todos los partidos políticos actuales, ni los minoritarios. Sin embargo, de lo que se publica en estos días podemos obtener:

En Abr/2019 el número de español@s con derecho a voto era de unos 36,8 millones de personas.

Si votaran sólo los militantes de todos los partidos políticos, representarían (a tenor de los anteriores números) alrededor de 1,5 millones de personas.

Un sencillo cálculo nos arrojaría que el porcentaje de voto útil habría sido de, poco más o menos, el 4,1% de las personas con derecho a voto en España.

Porcentaje que tendrían que repartirse entre los diferentes partidos políticos, de acuerdo a la Ley d’Hondt. Lo que llevaría al partido más votado (si le consideramos una obtención de voto equivalente a su número de afiliados) aproximadamente a la mitad de ese porcentaje; es decir, el partido más votado habría obtenido el 2,05% de las personas con derecho a voto en España.

Aunque la situación no estaría fuera del régimen legal electoral, a Uds l@s lector@s les dejo la siguiente reflexión:

… en esas circunstancias, ¿l@s polític@s elect@s gobernarían “con tranquilidad”; o bien, “sentirían un pánico al abismo insostenible”? …

Probablemente sería en esas circunstancias en las que “El Pueblo estaría gobernando en la Democracia”,… porque, como dice el antiguo dicho:

“… el miedo cuida la viña …”

Y, en este caso, el miedo lo tendría la jerarquía política, no el pueblo.

[PD: … recuerden que tod@s l@s polític@s se afanan en el mensaje “vayan tod@s a votar para que quien Uds no quieren no alcancen el poder”¿no será que a quienes les interesa que vayan a votar es a ell@s?]


Seguro de PROTECCIÓN JURÍDICA