Este delicioso pescado reduce el riesgo de diabetes.
Estimad@ Lector@,
La diabetes no es ninguna afección menor. Deja muy expuesto a infartos e ictus. Y puede dañar los riñones. Y eso entre otros riesgos serios para la salud.
Debe hacer todo lo que esté en su mano para prevenirla.
Por supuesto, ya sabe lo que le dirá su médico: dieta y ejercicio.
Y eso es cierto. Pero en absoluto son las únicas estrategias.
Verá, los científicos han descubierto recientemente un arma PODEROSA contra esta enfermedad.
Coma ESTO para prevenir la diabetes.
Me refiero a las sardinas … esos deliciosos pescados llenos de proteínas.
En un nuevo estudio publicado en la revista Clinical Nutrition, los investigadores siguieron a 152 pacientes con prediabetes.
Algunos participantes recibieron instrucciones de agregar 200 g de sardinas a su dieta cada semana, mientras que a los otros participantes se les asignó un programa nutricional que no incluía sardinas.
Del grupo que comió sardinas, el 37% de los miembros tenían un alto riesgo de diabetes al comienzo del estudio. Pero después de un año, SOLO el 8% seguía teniendo ese alto riesgo.
Eso es porque los participantes comieron las sardinas enteras, sin quitarles las espinas, que son ricas en calcio y vitamina D.
Y como ha demostrado una investigación anterior, tanto el calcio como la vitamina D juegan un papel clave en la prevención de la diabetes.
Entonces, ¿por qué no añadir más sardinas a su dieta? Tome al menos 200 g a la semana para obtener todos los beneficios.
P.D.: La diabetes aumenta el riesgo de muchas afecciones, como enfermedades cardiovasculares, alzhéimer, daño renal y daño ocular. Pero hay otro problema de salud importante que la diabetes también puede causar, y además es una de sus complicaciones tempranas: disfunción eréctil. Si tiene diabetes y disfunción eréctil, recupere su vida sexual un 45% con este extracto de corteza de árbol.
El diagnóstico sindrómico es una prueba única para detectar enfermedades infecciosas que destaca por ahorrar tiempo en el diagnóstico y por permitir al paciente que pueda comenzar el tratamiento más adecuado de la manera más rápida.
Es la alternativa más popular para el problema que supone el diagnóstico de enfermedades infecciosas, puesto que, debido a que en las primeras fases estas patologías suelen provocar síntomas generales, la elección de tratamientos equivocados, los gastos innecesarios y las complicaciones son habituales. Con esta prueba estos problemas se pueden evitar. Te contamos en qué consiste exactamente, para qué sirve y la diferencia con sistemas de diagnóstico tradicional.
Qué es el diagnóstico sindrómico y para qué sirve.
El diagnóstico sindrómico, también conocido como diagnóstico sindromático, es una alternativa novedosa que sirve para detectar la mayor cantidad de microorganismos causantes de enfermedades infecciosas y genes de resistencia a estas mediante el uso de una prueba única.
Y es que, en la mayoría de casos de enfermedades infecciosas, los primeros síntomas no son demasiado específicos, siendo bastante generales como la aparición de fiebre, diarrea, tos y dolor de cabeza. Esta prueba se caracteriza por ser rápida y específica, destaca por ofrecer una respuesta relevante en menor tiempo, lo que permite tomar decisiones clínicas más eficaces y encontrar el diagnóstico adecuado para el paciente disminuyendo los largos plazos de espera.
La prueba de diagnóstico sindrómico reduce los tiempos en aislamientos, el tiempo en la UCI que debe pasar el paciente en ella, evita las segundas pruebas por falta de resultados y por encontrar el tratamiento adecuado para la recuperación del paciente.
Tanto es así, que esta prueba médica permite tener un diagnóstico en menos de una hora. Estas son algunas de las enfermedades en las que es útil:
Enfermedades de transmisión sexual. Para la detección de Herpes genital u oral, clamidia, gorronea, papiloma, tricomoniasis o la ureaplasma.
Trastornos respiratorios. Esta prueba es útil para detectar virus, como el coronavirus, adenovirus, rinovirus, virus parainfluenza o bacterias como la Campylobacter y la salmonella, entre muchas otras.
Enfermedades tropicales. Para la detección del Virus del Dengue, virus del Oeste del Nilo o la leptospirosis.
Diferencias entre el diagnóstico sindrómico y el tradicional.
La principal diferencia entre el diagnóstico sindrómico y el tradicional es que el sindrómico se realiza por una única prueba, una PCR Múltiple mientras que el diagnóstico tradicional requiere de mayor número de pruebas.
Por otro lado, las pruebas en el tradicional los resultados pueden tardar horas o incluso días, en comparación con el sindrómico en el que los resultados están en menos de una hora.
La osteoporosis es una enfermedad que se caracteriza por una disminución en la densidad de los huesos a causa de la pérdida del tejido óseo normal. Esto provoca una disminución en su resistencia y un alto riesgo de fracturas por una caída o, en los casos más avanzados, solo por un simple estornudo o un golpe suave. Especialmente en la columna vertebral, las muñecas, cadera, pelvis o el húmero.
Según el Informe europeo de la Fundación Internacional de la Osteoporosis, en España padecen dicha enfermedad un total de 2.945.000 personas, siendo un 79% mujeres y un 20% hombres. Al envejecer hay más posibilidades de padecerla porque la masa ósea desciende con los años en el organismo y, aunque aún no se conoce la manera de evitarla o curarla, hay determinadas acciones que puedes hacer para prevenirla.
Realizar ejercicio de manera regular y llevar una alimentación equilibrada es clave para conseguirlo. Te contamos todo sobre la dieta para osteoporosis a seguir y los alimentos más recomendados para prevenir su aparición.
Alimentos para prevenir la osteoporosis.
La alimentación es un pilar clave en el tratamiento y prevención de la osteoporosis, por lo que es esencial seguir un plan de alimentación equilibrado capaz de asegurar al organismo los suficientes nutrientes importantes para los huesos.
Alimentos ricos en calcio. Este nutriente como sabemos es fundamental para una buena mineralización del hueso. Los lácteos como la leche, el yogur y el queso son la principal fuente de calcio en la dieta. Además, se puede obtener en vegetales, pescados con espinas enlatadas, como son las anchoas o sardinas, y en las nueces.
Alimentos ricos en vitamina D. Esta vitamina contribuye a la absorción del calcio en el intestino y garantiza una buena mineralización ósea. Aunque esta se consigue principalmente por la exposición de la piel al sol, también se puede conseguir en algunos alimentos como en el salmón, el atún en lata o en la yema de huevo.
Alimentos ricos en proteínas. Una ingesta deficiente en proteínas puede afectar al desarrollo de la masa ósea. Los alimentos ricos en proteínas son los lácteos, carne, pescado, legumbres y judías.
Alimentos con micronutrientes. Estos son necesarios en pequeñas cantidades, ya que contribuyen a la salud ósea. La vitamina K, por ejemplo, está presente en vegetales de hoja verde, quesos fermentados y fruta seca o deshidratada, el magnesio en legumbres, semillas y granos no refinados, yo el zinc lo está en la carne roja magra y cereales integrales.
Menú semanal para prevenir la osteoporosis.
Puedes comenzar con este ejemplo de dieta para osteoporosis para consumir alimentos que te ayuden si padeces esta enfermedad, aún así recuerda seguir siempre las indicaciones de tu médico o de un especialista endocrino. Esta tabla te ayudará a saber qué comer de lunes a domingo.
Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo
Yogur natural con avena, fresas y plátano
Tostada pequeña de aguacate, pavo y queso fresco
Vaso de leche con tortitas de avena y arándanos
Yogur natural con nueces y zumo de naranja
Pera y pan con queso fresco y mermelada
Tostada con queso fresco y plátano
Vaso de leche con tostada con aceite de oliva virgen extra
Pollo con pisto de verduras
Paella de arroz con verduras, calamar y gambas
Crema de puerro, boniato y pipas de calabaza. Boquerones
Ensalada de lentejas, aguacate, huevo duro y tomate
Arroz tres delicias y berenjena asada
Merluza al horno con ajo y perejil. Crema de calabaza
Ensalada de queso fresco y garbanzos
Hummus de garbanzos con zanahoria. Revuelto de huevo y setas
Lubina al horno con patatas
Ensalada de lechuga con atún natural, queso de cabra y almendras
Pulpo con patatas y pimentón
Pasta con rúcula, tomate, queso fresco y pasas
Pavo a la plancha y adame
Brócoli al vapor y tortilla de espinacas
Si has tenido alguna fractura reciente y crees que se ha producido de forma muy sencilla, podrías tener algún problema relacionado con la osteoporosis, acude a un reumatólogo para un diagnóstico precoz y que pueda adaptar un tratamiento para combatirla.
Esperamos que te hayan servido nuestros consejos y que te sea de utilidad la tabla de alimentos que hemos preparado.
La levadura roja de arroz es un tipo de levadura que se cultiva en arroz blanco. Esta sustancia es muy común en Asia donde se utiliza como alimento y también es un producto esencial en la medicina tradicional china. En occidente la levadura de arroz rojo se encuentra disponible como suplemento oral que se utiliza en el tratamiento de distintos problemas de salud. Entre otras cosas se habla de levadura roja de arroz para la tiroides, pero ¿qué relación tiene realmente la levadura de arroz rojo y la tiroides? ¡Descubramoslo en el artículo!
La levadura roja de arroz y tiroides: ¿guardan relación?
En la gastronomía y medicina natural oriental suelen utilizarse alimentos que pueden traer beneficios para afecciones particulares. En el caso de la levadura roja de arroz, suele utilizarse por el componente que libera al ser cocinado: la monacolina K. Este componente puede brindar múltiples beneficios para la salud, de los que hablaremos más adelante.
Propiedades de la levadura de arroz rojo.
La levadura roja de arroz (Monascus purpureus) ha sido empleada como colorante, conservante, saborizante y como remedio de la medicina tradicional china para mejorar la circulación sanguínea. El arroz fermentado por dicha levadura adquiere una tonalidad rojiza producida por los pigmentos resultantes del metabolismo fermentativo. Contiene monacolina (con estructura química similar a la lovastatina, un tipo de estatina, y acción hipocolesterolemiante a través de la inhibición de la HMG-CoA reductasa), con potencial acción sobre el perfil lipídico.
¿Cuándo es mejor tomar la levadura de arroz rojo?
El hipotiroidismo es una condición en la que la glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. Estas hormonas se encargan de regular el metabolismo del cuerpo, es decir, el uso y almacenamiento de la energía. Es uno de los trastornos endocrinos más frecuentes, especialmente en mujeres y en mayores de 60 años. Los análisis de sangre pueden diagnosticar el hipotiroidismo y su causa. En ocasiones el hipotiroidismo favorece el aumento de colesterol total y colesterol LDL (c-LDL). En estos casos lo primero que hay que hacer es tratar la causa desencadenante del problema mediante el reemplazo de la hormona tiroidea.
Una vez normalizada los niveles de hormonas tiroideas lo habitual es que los niveles de colesterol también se normalicen. En caso de que no sea así será su médico el que podrá indicar algún tratamiento adicional. En este escenario no existe ninguna evidencia científica del beneficio de la levadura roja de arroz para tratar la disfunción del tiroides, ni tampoco existen evidencias para tratar la potencial elevación del colesterol que pudiera ocurrir en dichos pacientes. La información que existe en algunas páginas de internet en el que se sugiere el beneficio de este nutracéutico para tratar los problemas de tiroides no presenta ninguna base científica, y por tanto no deben utlizarse.
Efecto sobre el colesterol de la levadura roja de arroz.
La eficacia hipocolesterolemiante de la levadura roja de arroz está directamente relacionada con la cantidad de monacolina K que contiene. Un consumo de entre 3 y 10 mg /día de monacolina K, ocasiona una reducción del cLDL de entre el 10 y el 25%, que se acompaña de reducciones similares de colesterol total, y algunos marcadores inflamatorios como la PCR de alta sensibilidad. En un ensayo clínico, aleatorizado, realizado en China, que incluyó a 1445 sujetos con antecedentes de infarto agudo de miocardio, el suplemento de levadura roja de arroz durante 4 años comparado frente a placebo, mostró una reducción en el riesgo de mortalidad por todas las causas, cardiopatía isquémica, y accidente cerebrovascular, con un buen perfil de seguridad, sin que los efectos secundarios difirieran entre los dos grupos.
En la actualidad no existe un consenso internacionalmente aceptado sobre el papel de los nutracéuticos en el tratamiento de la hipercolesterolemia. En la última versión de las Guías 2019 de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC)/Sociedad Europea de Aterosclerosis para el tratamiento de las dislipidemias [European Heart Journal (2020) 41, 111-188], mencionan por su efecto hipolipemiante la levadura roja de arroz. En este sentido se señala que «los nutracéuticos que contienen levadura roja de arroz purificada es una opción a considerar en personas con concentraciones plasmáticas elevadas de colesterol y que no cumplan indicación para el tratamiento con estatinas, en vista de su riesgo cardiovascular global».
En 2018, el International Lipid Expert Panel publicó un documento de posicionamiento en el que se define el uso de nutracéuticos en el manejo de la intolerancia a las estatinas. En este caso establecen que «los nutracéuticos, como la levadura roja de arroz, la bergamota, la berberina, la alcachofa, la fibra soluble y los esteroles y estanoles vegetales solos o en combinación entre sí, así como con la ezetimiba, podrían considerarse una alternativa hipolipemiante o un tratamiento adicional a las estatinas» [J. Am. Coll. Cardiol. 2018, 72, 96–118]. Entre los productos anteriormente reseñados, la berberina, y la levadura roja de arroz se consideraron con un mayor nivel de evidencia científica.
La Guía ESC 2021 sobre la prevención de la enfermedad cardiovascular en la práctica clínica [Eur. Heart J. 2021, 42, 3227–3337] indican el potencial beneficio de los nutracéuticos señalando que «el uso de nutracéuticos podría mejorar la calidad del tratamiento hipolipemiante, incluido el cumplimiento terapéutico, y la consecución de los objetivos de cLDL en la práctica clínica». Sin embargo, advierten sobre la falta de evidencias que demuestren que los nutracéuticos previenen la morbimortalidad por ECV. Por tanto se posicionan sobre la utilidad de los nutracéuticos como una posible opción de tratamiento en la dislipidemia leve, indicando el bajo nivel de evidencia en cuanto a su beneficio sobre eventos cardiovasculares mayores.
¿Qué contraindicaciones tiene la levadura de arroz rojo?
En general, el consumo de levadura roja de arroz tiene riesgos asociados mínimos. En un metanálisis no aparece mayor riesgo de efectos secundarios musculares con el tratamiento con monacolina, no obstante, la utilización a las dosis más altas de los nutracéuticos con monacolina, puede ocasionar efectos secundarios musculares en personas intolerantes a las estatinas. De hecho, recientemente la Comisión Europea ha establecido un nivel de concentración de monacolinas en los nutracéuticos donde se especifica que los complementos alimenticios de levadura roja de arroz deben tener menos de 3 mg de Monacolina K por dosis diaria.
La monacolina inhibe la actividad de las enzimas del CYP P450 y P-gp. Así pues, debe consultar a su médico para evitar el uso concomitante de levadura de arroz rojo con inhibidores potentes de CYP3A4 (antifúngicos imidazólicos, macrólidos, inhibidores de la proteasa, etc), o CYP1A2 (por ejemplo, verapamilo), dado que que se puede incrementar el riesgo de reacciones adversas, especialmente con dosis elevadas. Está contraindicado el consumo de levadura roja de arroz durante el embarazo y el periodo de lactancia.
Un potencial peligro del consumo de levadura roja de arroz en los nutracéuticos es la falta de estandarización de algunos de los preparados, que pueden presentar distintas concentraciones de monacolina K. Para evitar el uso de productos de baja calidad, las empresas que comercializan nutracéuticos con monacolina K deberían enumerar todas las sustancias que contienen y sus dosis.
Conclusiones.
En definitiva, los estudios existentes que exploran el beneficio del consumo de levadura roja de arroz en monoterapia son escasos, con diseños heterogéneos, y publicados en revistas no siempre de calidad contrastada. En general confirman su capacidad hipocolesterolemiante, de forma que pueden estar indicados en las situaciones clínicas anteriormente referidas por las diferentes sociedades científicas. La tolerancia descrita es generalmente buena, pero no deben tomarse sin la supervisión de un médico. No se ha demostrado ningún beneficio, con base científica, del consumo de levadura roja de arroz en las enfermedades tiroideas.
El aceite de oliva es uno de los principales ingredientes de la cocina mediterránea. Este aceite vegetal está compuesto principalmente por grasas: poliinsaturadas, monoinsaturadas y saturadas. Mentalmente relacionamos la grasa con algo negativo, por eso, al estar compuesto por tres tipos de grasas, es normal preguntarse si el aceite de oliva engorda y si es mejor utilizar otro tipo de aderezo vegetal cuya composición sea más saludable.
Sigue leyendo este artículo para conocer la respuesta y descubrir las propiedades del aceite de oliva y cómo incluirlo de manera saludable en tu dieta.
Propiedades del aceite de oliva.
Por cada 100 gramos de aceite de oliva virgen extra, 73 gramos son de grasas monoinsaturadas, 13,8 gramos de grasas saturadas, 10,5 gramos de grasas poliinsaturadas, el resto son vitaminas y minerales. Entre las vitaminas y minerales que proporciona el aceite de oliva encontramos la vitamina E y minerales como hierro, calcio y potasio.
Aunque el aceite de oliva está compuesto por un porcentaje alto de grasas, estas grasas son más saludables frente al componente nocivo (ácido erúcico) del aceite de colza.
El aceite de oliva contiene un mayor tanto por ciento de ácidos grasos monoinsaturados que otros aceites. Este tipo de grasa desempeña un papel fundamental en tu organismo, ya que te proporcionan energía cuando se almacenan en el tejido graso.
Todos estos valores lo hacen mucho más estable que otros aceites. Algunos de los beneficios del consumo del aceite de oliva son:
Eleva los niveles de colesterol bueno, HDL.
Disminuye los niveles de colesterol malo, LDL-c.
Te ayuda a controlar la hipertensión.
Previene las enfermedades cardiovasculares, la aparición de la diabetes y reduce la aparición de trombosis.
El estudio que responde a la pregunta de si el aceite de oliva engorda.
Respondiendo a la pregunta si el aceite de oliva engorda, el ensayo de Predimed (Prevención con dieta mediterránea), realizado por más de 50 investigadores de toda España, comparó una dieta con aceite de oliva, con otras para saber si este aceite engordaba o no.
En el estudio participaron 7.447 personas entre 55 y 80 años con riesgo alto de padecer enfermedades cardiovasculares. Los investigadores midieron la evolución de la salud de los participantes a lo largo de 5 años para averiguar si el aceite de oliva estaba relacionado con el incremento de peso o no. Para ello analizaron el efecto de las diferentes dietas sobre el peso y el perímetro abdominal.
Repartieron a los participantes en tres grupos y cada uno de ellos seguía dietas diferentes. Unos realizaron una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra sin restricciones, otros una dieta mediterránea suplementada con frutos secos y los últimos una dieta baja en grasas.
Los participantes que siguieron una dieta sin restricciones suplementada con aceite de oliva pesaron 0,88 kg menos que al inicio del estudio. Los que siguieron la dieta con frutos secos pesaron 0,40 kg menos y los que siguieron la dieta baja en grasas pesaron 0,60 kg menos, pero aumentaron su perímetro abdominal 1,20 cm.
En base a los datos, el estudio determinó que no hay que tener miedo al consumo de aceite de oliva, ya que si se consume con moderación el aceite de oliva no engorda.
Cómo incluir el aceite de oliva en tu dieta.
Debido a los valores nutricionales y a los beneficios que aporta el aceite de oliva, sobre todo el virgen extra, se recomienda hacer un uso predominante de este frente a otros aceites vegetales.
El aceite de oliva funciona de maravilla como aderezo en ensaladas. Puedes utilizarlo en ensaladas tradicionales de lechuga, pepino, zanahoria, tomate y aceitunas, mezclando una cucharada de AOVE (aceite de oliva virgen extra), un poco de vinagre y sal. También puedes usarlo en ensaladas que incluyan huevo duro, atún y frutos secos. Mezclando tomate fresco, aceitunas negras, queso feta y una cucharada de AOVE con una pizca de orégano puedes preparar una ensalada griega.
A la hora de freír cualquier alimento, como patatas, huevos o croquetas. Elegir el aceite de oliva es la mejor opción porque aguanta las temperaturas altas y le da el crujiente perfecto a tus alimentos. Aparte de las frituras, también puedes añadir unas gotas de aceite para cocinar carnes o verduras a la plancha.
Utiliza el aceite de oliva en tostadas o en bocadillos, extiende una cucharadita de oliva, una pizca de sal y añade tus embutidos favoritos.
El aceite de oliva también es bueno para marinar y poder conservar ciertos pescados como la sardina.
Respondiendo a la pregunta si el aceite de oliva engorda, la respuesta es que si se toma con moderación el aceite de oliva no engorda. Por su gran aporte calórico se recomienda hacer un consumo de dos cucharadas diarias, que puedes utilizar en las diferentes preparaciones de platos como ensaladas, frituras y para desayunos en tostadas o bocadillos. Si aún no sabes cómo incluir de manera moderada el aceite de oliva en tu dieta, un nutricionista te puede asesorar sobre las mejores formas de introducirlo en tus platos.
Estás reduciendo calorías, yendo al gimnasio y haciendo todo bien, pero tu peso no se mueve, ¿te resulta familiar? Probablemente, uno de los sentimientos menos motivadores es ver que el número en la báscula permanece igual.
No te preocupes, hay varios factores que influyen en esto y comprender lo que sucede en tu cuerpo puede ahorrarte mucho estrés y ayudarte a tener más éxito a largo plazo. Si te preguntas: “¿Por qué pierdo volumen, pero no peso?”, sigue leyendo, te contamos las razones y qué es lo que le ocurre a tu cuerpo.
Razones por las que pierdes volumen, pero no peso.
Para bajar de peso es necesario seguir una dieta sana y tener un estilo de vida activo para poder deshacerse de la grasa. Si a pesar de seguir un plan de alimentación saludable y hacer ejercicio no ves resultados en la báscula, no te preocupes, existen algunas razones que pueden estar ocasionando esta situación. Te contamos las más habituales.
Retención de agua.
La retención de líquidos es una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos que puede ser causado por diversas razones como problemas circulatorios, insuficiencia cardiaca congestiva o enfermedades renales.
Este provoca ciertos síntomas relacionados con el aumento de peso. Desde hinchazón en las piernas hasta un incremento del perímetro abdominal. Por eso, esta puede ser una de las razones por la que, a pesar de bajar volumen, no pierdes peso.
Para ponerle solución es necesario seguir una dieta baja en sodio. Puedes probar a reducir la ingesta de sal en tus comidas, ya que cuanta más sal consumas, más agua retiene tu cuerpo.
Estás ganando músculo.
La mayoría de las personas no se dan cuenta de que los músculos juegan un papel muy importante en la pérdida de peso. Hacer entrenamiento de fuerza mientras tienes un déficit de calorías puede hacerte ganar músculo a medida que pierdes grasa.
Al ganar músculo se pierde grasa, pero tu peso se puede mantener aunque notes que tu volumen se modifica. La razón es que el músculo pesa más o igual que la grasa, pero ocupa menos espacio.
Si practicas deporte y estás trabajando tus músculos, esta es la razón que puede estar ocasionado que notes que reduces de talla y tu cuerpo esté más estilizado, pero con el mismo peso que antes.
Sin embargo, es importante que seas consciente de que el número de la báscula no es lo más relevante, piensa que tu cuerpo está más tonificado y has transformado la grasa en músculo. Además, una báscula normal muestra tu peso, pero no te dice cuánto de ese peso es músculo, grasa, agua, huesos u órganos. Centrarse en la pérdida de grasa es mucho más importante que centrarse en tu peso.
Cambios hormonales en las mujeres.
Los cambios hormonales en las mujeres también tienen mucho que ver en que el peso no baje, aunque el volumen sí.
Durante el ciclo de la menstruación, las hormonas están por todas partes y, además de afectar a tu estado de ánimo, también lo hacen a tu peso.
Dependiendo de la etapa de la menstruación en la que te encuentres, seguramente verás fluctuaciones en el peso. La hormona estrógeno provoca retención de líquidos y aumento del riesgo de subir de peso. Si estás en esa época del mes, es mejor esperar para poder evaluar los cambios.
Estar cerca de la menopausia también puede provocar cambios hormonales que pueden ocasionar una redistribución de la grasa, llegando a incrementar el peso o a mantenerlo igual a pesar de hacer ejercicio y seguir una dieta saludable.
Ahora ya conoces las razones más habituales por las que pierdes volumen pero no peso:un problema de retención de agua, estar ganando músculo, hasta estar experimentando cambios hormonales.
Recuerda que lo importante es seguir una dieta saludable y hacer ejercicio de forma constante para poder conseguir que tus esfuerzos se vean reflejados en la báscula.
No obstante, si quieres bajar de peso de manera segura, lo más recomendable es acudir a un especialista en nutrición para que te ayude a planificar tu alimentación en base a las necesidades de tu cuerpo. El cuadro de nutricionistas del seguro de salud y bienestar de Seguros Catalana Occidente puede ayudarte a definir el menú que mejor se ajusta a tus necesidades nutricionales.
¿Quieres comer de forma más saludable, pero no sabes muy bien por dónde comenzar? Organizar comidas equilibradas puede parecer complicado al principio. Además de escoger los alimentos adecuados es necesario saber cómo repartir las cantidades de cada uno de ellos.
El método del plato es una popular herramienta para hacer más sencillo el proceso que te permite incluir de una manera visual todos los ingredientes necesarios para preparar una comida variada y completa. Te contamos las mejores recetas de método del plato para que puedas comenzar a ponerlo en práctica.
¿Qué es el método del plato?
El método del plato se creó en 2011 por expertos nutricionistas en Harvard y se ha convertido en una de las pautas nutricionales más recomendadas y efectivas para ayudar a bajar de peso o seguir una dieta saludable.
El objetivo es obtener un único plato con las porciones adecuadas para una comida completa, saludable y sabrosa. Para ello, es necesario dividir el plato en cuatro partes:
50% de verduras y hortalizas. Este tipo de alimentos tienen un alto contenido en agua, fibra y vitaminas. Esto hace que sus beneficios sean numerosos, como prevenir el estreñimiento, protegen el corazón, controlan los niveles de tensión arterial o benefician al sistema inmunitario. Es necesario ir combinándolas en crudo o cocidas. Podemos incluir desde brócoli, acelgas, zanahoria, tomates, pimientos… hasta champiñones. ¡Sé creativo!
25% de carbohidratos. La cantidad recomendada equivale a una taza y es importante ir variando el tipo de alimento que se consume. En esta porción se incluyen las patatas, las legumbres, la pasta, el pan y los cereales. Estos alimentos ayudan a aportar energía al cuerpo, al correcto funcionamiento de la actividad cerebral y mejoran la salud cardíaca.
25% de proteínas. La última porción del plato está destinada a los alimentos que tienen un alto aporte de proteínas, como la carne, el pescado o los huevos. Estos alimentos están compuestos por aminoácidos, contribuyen a reducir los niveles de azúcar y ayudan a la recuperación muscular.
Este método debe ir acompañado con, al menos, dos litros de agua al día y una pieza de fruta en cada comida. Además, durante las comidas es aconsejable tomar agua o bebidas no azucaradas, aunque este sistema permite la posibilidad de incluir té o café dos veces al día.
¿Cómo hacer el método del plato con alimentos combinados?
Las comidas no siempre encajan a la perfección con las secciones del plato. Muchas recetas combinan distintos alimentos, como por ejemplo los guisos, pasta, pizza o sándwiches. Pero aun así, puedes poner en práctica el método del plato. Es tan sencillo como identificar los ingredientes que vas a utilizar y pensar en qué porción del plato estarían colocados.
Veamos un ejemplo. En una rebanada de pizza, la base sería el alimento con carbohidratos, el queso y la carne serían los alimentos con proteínas, y la salsa de tomate y cualquier verdura añadida serían los vegetales.
Recetas para poner en práctica el método del plato .
Puede resultar abrumador seguir un menú semanal de método del plato. Sin embargo, las posibilidades de recetas para ponerlo en práctica son infinitas, ya que te permite combinar alimentos y conseguir platos sencillos o hasta muy elaborados, según el tiempo del que dispongas. Toma nota de algunas ideas y platos.
1. Ensalada de pasta con pollo.
Un plato sencillo es la pasta con pollo pues te permite seguir el método del plato sin demasiadas complicaciones gracias a su rápida preparación. Para su elaboración, pon a hervir una taza de pasta, saltea el pollo en una sartén con tomates Cherry, mezcla todo y aliña la ensalada con aceite de oliva virgen extra.
2. Salteado de verduras con quinoa y carne.
Prepara un plato compuesto por una guarnición de quinoa, un salteado de champiñones, cebollas, brócoli y zanahoria junto con una pieza de carne blanca. Puedes añadir salsa de soja para aderezarlo.
3. Espinacas con huevo y pan.
Saltea las espinacas con tomates Cherry, después añade un huevo y déjalo hasta que quede bien cocido. En la porción de carbohidratos tuesta pan para acompañar la receta.
4. Merluza al vapor y patatas.
Prepara merluza al vapor, aderézala con un chorrito de aceite, sal y orégano. Acompaña el plato con patatas y cebolla.
5. Guiso completo.
Una receta de guiso también es posible en este método de alimentación. Prepara un guiso con garbanzos, pollo, patatas y verduras como zanahoria.
Pon en práctica estas recetas de método del plato y comprueba la eficacia de esta herramienta gracias a una visualización sencilla de cómo organizar los alimentos de tus comidas. Para preparar tu dieta de forma más clara y sin complicaciones puedes acudir a un experto en nutrición.
Benditas galletas, no podemos vivir sin ellas, pero al empezar la dieta son el primer producto que desaparece de la despensa.
Y tenemos que reconocerlo, a todos nos apetece algo dulce o picar algunas galletas de vez en cuando. Por eso te daremos una buena noticia: las galletas pueden ser parte de tu plan de alimentación saludable.
Entonces, te preguntarás: “¿qué galletas puedo comer si estoy a dieta?”. Te contamos todas las claves que necesitas para tomarlas de la manera adecuada y no tener que renunciar a ellas.
Comer galletas estando a dieta: todas las claves.
Si estás tratando de perder peso, para no caer en la tentación, probablemente hayas eliminado de tu despensa todos los productos con más calorías como las galletas. Muchas personas suprimen por completo cualquier dulce o galleta de su plan de alimentación para conseguir los objetivos que tienen establecidos.
Sin embargo, esto no debe ser así. Seguir una dieta adecuada supone encontrar un equilibrio con opciones saludables para no privarte de determinados productos. No tiene qué significar eliminar al completo un alimento, solo tomarlo de la manera adecuada.
En cuanto a las galletas, puedes incluirlas en tu plan de alimentación, aunque tienes que elegir las más nutritivas y tomar las cantidades correctas.
Sustituye la harina blanca por una integral.
La harina blanca suele ser el ingrediente principal de cualquier dulce o galleta, pero es el menos sano. Por eso, es aconsejable sustituirlo por una harina integral, debido a que los granos integrales aportan más fibras, minerales y vitaminas.
¡Y esa no es la única ventaja! Al ser más densas te saciarán más rápidamente que los productos elaborados con harina blanca. Esto es perfecto para no tener la necesidad de comer más galletas.
¿Cuántas galletas puedes comer al día si estás a dieta?
Las galletas son ideales para desayunar o merendar, pero ¿cuántas puedes comer sin que afecte a tu dieta?
Lo más importante es que no tomes la mitad de un paquete de galletas, sino que comas 4-5 galletas y las acompañes de otros alimentos como fruta o frutos secos. Por ejemplo, un desayuno equilibrado y saludable puede tener 5 galletas y 1 plátano además de un vaso de leche.
A la hora de comer galletas debemos tener en cuenta que su valor nutricional es muy bajo y que, en cambio, tienen un alto contenido en azúcares y carbohidratos. Por lo tanto, es recomendable comer una cantidad de galletas reducida. Para que te hagas una idea, 4 galletas tienen en torno a un 30% de carbohidratos, lo que equivale a comer una rebanada de pan. Como ves, se trata de un alimento con un alto contenido en carbohidratos.
El chocolate negro y la fruta: los mejores aliados de las galletas.
El chocolate es uno de los alimentos más irresistibles, pero existen algunos más saludables que otros. Puedes combinarlo con galletas, pero para seguir una dieta adecuada te recomendamos que busques uno compuesto por, al menos, un 70% de cacao. Este tipo es conocido como chocolate negro o amargo y contiene menos azúcar, es una gran fuente de antioxidantes y ayuda a reducir los niveles de colesterol.
Además, puedes combinar la masa dulce de las galletas con pequeños trozos de fruta fresca como manzana o plátano, para conseguir que estén deliciosas, a la vez que saludables.
Ahora ya tienes todas las claves para responder a tu pregunta de “qué galletas puedo comer si estoy a dieta”. No tienes por qué eliminarlas de tu plan de alimentación, tan solo es necesario escoger las más saludables y tomar las cantidades adecuadas al día.
No obstante, si estás cuidando tu alimentación o tienes en mente hacerlo, te recomendamos acudir a un profesional en nutrición para que te resulte más sencillo saber qué galletas incluir en tu dieta según las necesidades de tu cuerpo y tus objetivos. El cuadro médico de Seguros Catalana Occidente cuenta con un amplio cuadro de especialistas en dietética para acompañarte en el proceso.
Entre un 40% y 60% de la población española se ve afectada por intolerancia a la fructosa, según la Asociación Andaluza de Patología Digestiva (AAPD). Esta causa molestias como gases, diarrea, estreñimiento o dolor abdominal. Si tu sistema digestivo no absorbe bien este azúcar simple es necesario seguir una dieta restringida en fructosa para aliviar los síntomas.
Aunque se encuentra en muchas frutas y edulcorantes, existe una gran variedad de alimentos por los que puedes optar en un menú sin fructosa. En este artículo te contamos qué puedes comer y cuáles son los alimentos que debes evitar para no sentir molestias.
Alimentos permitidos en dietas para intolerantes a la fructosa.
No existe una solución única en la dieta para los intolerantes a la fructosa. En general, la mayoría de las personas que la padecen pueden tolerar algo de fructosa, pero todos tienen una sensibilidad diferente. Por ello, es importante acudir a un profesional médico o nutricionista para determinar el grado de intolerancia y la mejor dieta a seguir para asegurarte de que estás recibiendo una alimentación adecuada.
Sea cual sea tu nivel de intolerancia, existen algunos alimentos bajos en fructosa que son adecuados para el consumo. Lo único que deberás determinar es la cantidad tolerada por tu organismo en cada uno de ellos. A continuación te detallamos una lista de alimentos que pueden ayudarte:
Verduras.
Es esencial conocer qué verduras puedes tomar, algunas de ellas contienen fructosa y es recomendable evitar su consumo. Ciertas verduras como las zanahorias, las judías verdes, la espinaca y la col rizada son ejemplos de verduras que puedes incluir en tu dieta. La mayoría de las verduras que contienen pequeñas cantidades de fructosa están bien equilibradas con la glucosa, por lo que es probable que no causen un problema.
Sin embargo, no es aconsejable tomar espárragos, cebollas, guisantes, tomates o alcachofas. Te animamos a eliminarlas de tus platos si tienes intolerancia a la fructosa.
Productos lácteos.
Numerosos productos lácteos no contienen fructosa, pero es crucial asegurarse antes de tomarlos leyendo las etiquetas, ya que algunos pueden contener azúcar agregada. La leche fresca, el queso o los yogures naturales no contienen fructosa, por lo tanto, puedes consumirlos.
Sin embargo, los batidos o yogures aromatizados pueden parecer libres de fructosa, no obstante tienen azúcar añadida y, a pesar de ser productos lácteos, es mejor no consumirlos.
Grasas.
Añadir grasas saludables en una dieta restringida en fructosa es posible. Puedes consumir aceite de oliva virgen, mantequilla o margarina, pero evita aderezos procesados como la mayonesa.
Frutas bajas en fructosa.
A pesar de que todas las frutas contienen fructosa, una dieta recomendable para estas molestias gastrointestinales solo elimina los alimentos que contienen más de la mitad de su azúcar en forma de fructosa. Entre las frutas prohibidas para intolerantes a la fructosa encontramos la sandía, manzanas, peras, mango o cerezas.
Sin embargo, puedes comer, siempre con moderación, plátanos, kiwis, fresas o arándanos, especialmente si distribuyes bien su ingesta a lo largo del día.
Carnes, pescados y marisco.
La mayoría de las carnes y pescados están naturalmente libres de fructosa a menos que estén preparados con ingredientes que la contengan, como puede ser el caso de algunas recetas con salsas para acompañar estos platos. Por eso, te aconsejamos evitar las salsas, sobre todo las procesadas.
Escoge carnes rojas, además de pollo, pavo, pescado y todo tipo de marisco.
Los problemas intestinales para los intolerantes a la fructosa varían en cada persona, al igual que el tratamiento. La mejor solución es adaptar la dieta en función de los síntomas específicos y diseñar una alimentación con cantidades personalizadas según la tolerancia de tu organismo.
Para ello, es necesario conocer los alimentos recomendados en un menú sin fructosa. Si padeces esta intolerancia lo mejor es que un experto nutricionista te ayude a preparar la dieta más adecuada a tus necesidades.
El tratamiento sin fármacos que puede detener el alzhéimer.
Nos han contado la misma vieja historia una y otra vez: la enfermedad de alzhéimer es una sentencia de muerte.
Es una pesadilla lenta y agonizante para usted y sus seres queridos, que puede durar años.
Pero, ¿qué pasaría si pudiera proteger su cerebro de los estragos de la enfermedad de alzhéimer con un tentempié que puede comprar en la sección de frutas y verduras del supermercado?
Una fruta deliciosa que protege contra el alzhéimer.
Es posible que las uvas no formen parte de su dieta diaria, pero si en su familia hay antecedentes de alzhéimer, deberían serlo.
Para la investigación, 10 participantes comieron una porción diaria equivalente a dos tazas y media de uvas.
Un nuevo estudio publicado en la revista Experimental Gerontology demuestra que las uvas tienen el potencial de hacer magia en nuestros cerebros a medida que vamos envejeciendo.
Para la investigación, 10 participantes comieron una porción diaria equivalente a dos tazas y media de uvas.
Después de seis meses, los investigadores concluyeron que los participantes mantenían niveles saludables de actividad metabólica en las partes del cerebro donde generalmente aparece por primera vez el alzhéimer.
También encontraron un mejor funcionamiento metabólico en las áreas del cerebro donde se encuentran las facultades cognitivas y la memoria funcional.
Según los expertos, las uvas ayudan al cerebro de muchas formas diferentes:
Favoreciendo un flujo sanguíneo saludable.
Manteniendo niveles saludables de una sustancia química que ayuda a conservar la memoria.
Proporcionando efectos antiinflamatorios.
Para obtener los máximos beneficios de las uvas, recomiendo comer al menos dos tazas al día. Puede añadirlas a la ensalada, incorporarlas a su macedonia de frutas o picar algunas como tentempié.
Pero recuerde que debe comer solo uvas orgánicas.
Verá, las uvas ocuparon el sexto lugar en la lista “Dirty Dozen” (la “Docena sucia”) del Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) 2020, una lista publicada anualmente que detalla las frutas y verduras cultivadas con mayor cantidad de pesticidas.
Las uvas orgánicas no solo tienen mejor sabor, sino también menos químicos.
P.D.: Hace unos meses le hablé de una bebida que también tiene interesantes beneficios frente al alzhéimer. Si este tema le preocupa, le recomiendo leerlo. ¡Además está deliciosa! Puede leerlo aquí.