La inversión en bloques de vivienda en Europa superó en 2018 los 40.000 millones de euros por primera vez: en España el crecimiento se ha triplicado en un año
Edificio de pisos de alquiler en el barrio de Villaverde Bajo (Madrid). GEMA GARCÍA Diario EL PAIS
Pisos inasequibles para los jóvenes, precios que crecen más rápido que los salarios, desequilibrios entre la oferta y la demanda en las grandes ciudades… La encrucijada en que se encuentra el mercado de la vivienda en numerosos países europeos augura un gran futuro al mercado de alquiler, una oportunidad que no ha pasado desapercibida para los fondos de inversión. Con datos de la consultora Savills para ocho grandes mercados europeos (Alemania, Reino Unido, Francia, España, Holanda, Suecia, Dinamarca e Irlanda), la inversión en bloques de pisos superó por primera vez en 2018 la barrera de los 40.000 millones de euros. La cifra supera es un 26,6% superior a las de 2017, aunque en algunos de esos países el crecimiento es mucho mayor.
Un ejemplo es España, donde el interés de los inversores institucionales por el mercado de alquiler llevó a triplicar el importe destinado a adquirir edificios residenciales. En cifras absolutas superó los 3.000 millones de euros, un 238% más que en el año previo. Según destaca Savills en su informe de mercado, España es uno de los cuatro países (junto con Dinamarca, Suecia y Holanda) donde los bloques de hogares multifamiliares superaron el año pasado en volumen de inversión a las oficinas, «convirtiéndose por primera vez en el segmento preferido de la inversión en propiedad».
En los tres párrafos que dedica a un breve análisis de la situación española, la consultora inmobiliaria destaca que el mercado de pisos de alquiler está dominado por pequeños propietarios y que se produce una «carencia de producto institucional de calidad», esto es, de promociones de bloques en alquiler. Para superar ese bache, prosigue, los fondos y socimis están llegando a acuerdos con promotoras para levantar bloques que les son vendidos directamente para destinarlos arrendamiento.
El informe recuerda que Blackstone es el mayor casero del mercado español y asegura que la reciente reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos y otra normativa sobre alquileres «podría afectar a la atracción de inversores», aunque deja claro que es solo una posibilidad. «Pese a ello creemos que el interés [de los inversores por los edificios residenciales] seguirá siendo fuerte», añade.
Evaluando conjuntamente la situación de los ocho países analizados, se destaca que «desde 2010 los precios de la vivienda han crecido más rápidamente que la media de renta disponible de los hogares europeos», lo que ha provocado que «la compra se haya vuelto inasequible, especialmente para los jóvenes». De cara al futuro, «la previsión de una subida de los tipos de interés será un nuevo obstáculo para los compradores en los próximos años», lo que también favorecerá al mercado del alquiler.
De hecho, frente al 13% que supone actualmente en el conjunto de los ocho países estudiados, Savills cree que el interés por los activos residenciales de alquiler ascenderá hasta ocupar el 20% del total de inversiones. Y ello pese a que el rendimiento de esas inversiones está cayendo y se situó a finales de 2018 en el 3,1%, por debajo de la rentabilidad que proporciona el alquiler de oficinas en muchos mercados. Con todo, la consultora concluye que «existe potencial de crecimiento, especialmente en mercados como Francia, Reino Unido, España e Irlanda».
Consideramos alertar a los consumidores que no (les) es conveniente aceptar cualquier precio de la vivienda; ya sea de compra o de alquiler.
Es cierto que «es la ley de la Oferta y la Demanda»; sin embargo, están llegando los tiempos en los que las personas (TODAS) debemos de (hacer todo lo posible por) recuperar la Dignidad Humana.
Apreciado lector, le pondré un ejemplo sencillo: si el precio de 1 kg de carne de ternera subiera su precio a 1.000€, ¿Ud. lo compraría?.
Imagino que su respuesta es un rotundo «NO»: seguramente dedicaría su presupuesto a otros alimentos más asequibles, igualmente nutritivos e, incluso, hasta probablemente más sanos.
Esta semana llegó a mis oídos que en un determinado barrio de Barcelona (Cataluña, España) se había vendido (por tanto, comprado) un piso de unos 200 m2 por 1,5 M€, de 1ª calidad, pero no lujoso. Ese barrio hasta hace una década había sido un barrio marginal de la ciudad. Sin embargo, tras la remodelación del Proyecto 22@ Barcelona, el barrio ha pasado a ser considerado «de lujo».
Sencillamente, respetando a Comprador y Vendedor, no lo consideramos ni ético ni moral ya que, como consecuencia de estas prácticas, han sido muchas las familias que, en estos 10 años, se han visto obligadas a marchar en condiciones indignas del barrio que les acogió durante y desde la Guerra Civil Española: … cuando hablamos de Memoria Histórica deberíamos pensar también en estas «cosas» que vivieron nuestros abuelos y bisabuelos …
El gigante farmacéutico decidió no llevar a cabo un costoso ensayo clínico para indagar en un posible nuevo uso de un medicamento, según ‘The Washington Post’.
Cerebro de un paciente con alzhéimer. GETTY Fuente: Diario EL PAIS
Fue un hallazgo sorprendente. En 2015, tras analizar cientos de miles de reclamaciones de seguros, un equipo de investigadores de Pfizer descubrió que uno de los fármacos superventas de la compañía, el Enbrel, un potente antinflamatorio para tratar la artritis reumatoide, podía reducir el riesgo de padecer alzhéimer en un 64%. Así lo revela The Washington Post en una información exclusiva, basada en documentos internos de la compañía a los que ha tenido acceso.
Sucede que verificar esos efectos del medicamento habría requerido un costoso ensayo clínico. Y, tras un largo debate interno, el gigante farmacéutico decidió no proseguir con la investigación y no hacer públicos los resultados, según ha confirmado la compañía al diario.
“El Enbrel podría potencialmente prevenir, tratar y ralentizar la progresión del alzhéimer”, decía el documento de PowerPoint, según The Washington Post, preparado por un grupo de investigadores de Pfizer para presentar a un comité interno de la compañía en febrero de 2018. Dichos expertos, del departamento de enfermedades inflamatorias e inmunología, pidieron a Pfizer llevar a cabo un ensayo clínico con miles de pacientes y un coste estimado de 80 millones de dólares (71,2 millones de euros).
Pero, según explicó Pfizer al Post, después de tres años de estudios internos la compañía entendió que la expectativa de que el Enbrel previniera el alzhéimer no era alta porque el fármaco no alcanza directamente el tejido cerebral. La decisión de no continuar investigando fue exclusivamente científica, dijo un portavoz de la compañía. Asimismo, consideraron que publicar un resumen de sus hallazgos estadísticos no habría cumplido con sus «rigurosos estándares científicos”.
Pfizer sí compartió sus datos en privado con al menos un científico prominente, según el Post. Pero otros investigadores consultados por el diario consideran que, al menos, la compañía debía haber publicado esos datos para que pudieran acceder a ellos otros científicos. Las compañías farmacéuticas han sido blanco frecuente de críticas por ocultar los efectos negativos de sus productos. Pero no existe consenso sobre qué obligaciones tienen las farmacéuticas de difundir posibles efectos positivos nuevos.
La búsqueda de tratamientos para el alzhéimer ha sido hasta la fecha frustrante. A pesar de los miles de millones invertidos en investigación, no se encuentra un fármaco que prevenga o trate eficazmente esta enfermedad neurodegenerativa, la forma más común de demencia, que se caracteriza por la pérdida de memoria y otras capacidades mentales y que, hoy por hoy, es incurable y afecta, al menos, a medio millón de pacientes nuevos al año. Más de 400 ensayos clínicos han fracasado desde que el último fármaco para el alzhéimer, que solo trata los síntomas y de manera temporal, fuera aprobado hace más de 10 años.
No es infrecuente que medicinas desarrolladas para tratar una condición acaben siendo utilizadas para otra. La propia Pfizer conoce un sonado caso de éxito: el de la popular Viagra, que fue concebida para tratar la hipertensión y ha acabado como tratamiento para la disfunción eréctil, generando multimillonarias ganancias para la compañía. A diferencia de aquel caso, Enbrel no está protegido en la actualidad con una patente exclusiva, como sí lo estaba en su momento la Viagra, lo que reduce las ganancias y los incentivos para investigar otros usos del fármaco.
En el momento en que concluían las deliberaciones internas sobre el Enbrel, de hecho, Pfizer estaba abandonando la investigación sobre alzhéimer. La compañía anunció en enero de 2018 el cierre de su división neurológica. Aquella misma semana, se conoció el fracaso de dos fármacos experimentales desarrollados por otras compañías.
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 0:19 a. m. on sáb., jun. 08, 2019: Yo analizo estos hechos d otro modo: @el_pais, Gran Medio controlado por una facción d las fortunas terrestres, desenmascara a Pfizer, Gran Laboratorio Farmacéutico controlado x la otra facción…
Sí, los lobos (o, ¿las hienas?) han empezado a devorarse entre ell@s.
En los substratos de los Mercados Bursátiles es ampliamente comentado que hace ya algunos años que estamos inmersos en una Guerra Comercial Global.
Si comparamos la situación actual (desde el inicio de la Crisis en Verano de 2007) con la vivida en las Décadas de los años 1920-1930, nos daríamos cuenta que se reúnen muchos de los requisitos que en aquellos años llevaron al Mundo a la 2ª Guerra Mundial.
De estar en lo cierto con este razonamiento, la actual Guerra Comercial Global se estaría dando porque las élites gobernantes habrían dejado de estar «caminando juntas» para pasar a estr enfrentadas.
El mar se tiñe de rojo después que litros y litros de sangre de ballenasy delfines muertos se acumule en la playa. Los cadáveres de cetáceose acumulan en la orillas. Y cientos de personas destripan a los animales. Una imagen brutal que forma parte de una tradición popular que se celebra cada año.
El ritual centenario se ha vuelto a celebrar esta semana en la bahía de Torshavn, la capital de las Islas Feroe, un archipiélago independiente que pertenece al Reino de Dinamarca.
PÁLL NOLSØE Portavoz del gobierno de las Islas Feroe:
«Aunque la visión es dramática para los forasteros, la carne y grasa de ballena son una parte muy valiosa de la dieta nacional en las Islas Feroe».
Este año cerca de 250 ballenas y delfines han sido aniquilados. Se celebra cada año en esta época porqué es cuando estas especies migran hacia el norte antes que llegue el verano. La matanza tiene como finalidad comercializar su carne
Páll Nolsøe, portavoz del gobierno de las Islas Feroe declaró en el diario britanico Metro que “aunque la visión es dramática para los forasteros, la carne y grasa de ballena son una parte muy valiosa de la dieta nacional en las Islas Feroe”.
Los barcos empujan a los cetáceos hacia la costa para después clavarles unos arpones en el cuello y romperles así la espina dorsal (Andrija Ilic / AFP)
Para poder capturar a los animales primero se les empuja hacia la costa desde los barcos para después clavarles unos arpones en el cuello y romperles así la espina dorsal. Tras su muerte, los cuerpos son arrastrados a la orilla utilizando anzuelos que se clavan en su carne.
La caza de cetáceos está regulada por la legislación de las Islas Feroe, incluyendo los métodos utilizados para su muerte. Desde las islas, defienden esta práctica alegando que forma parte de su sustento.
PÁLL NOLSØE Portavoz del gobierno de las Islas Feroe:
Cada ballena proporciona a las comunidades varios cientos de kilos de carne y grasa, carne que de otra manera debería importarse del extranjero.
”Cada ballena proporciona a las comunidades varios cientos de kilos de carne y grasa, carne que de otra manera debería importarse del extranjero. Además, se ha reconocido internacionalmente que las capturas de cetáceos en las Islas Feroe son totalmente sostenibles”, explica Nolsøe.
Las imágenes de esta tradición han dado la vuelta al mundo debido al impacto que causa ver un mar teñido de sangre de delfines y ballenas. A raíz de estas imágenes, muchas organizaciones animalistas han iniciado campañas para intentar prohibir esta práctica.
La caza de cetáceos está regulada por la legislación de las Islas Feroe (Andrija Ilic / AFP)
A través de las redes sociales, la campaña de voluntarios Blue Planet Society ha denunciado la matanza. La organización la tilda de “ataque brutal y cruel”, y además asegura que “cerca de 500 cetáceos ya han sido asesinados para ser consumidos en estas islas desde principios de 2019”. Hasta ahora, más de 260.000 personas han firmado ya su petición online para prohibir la caza de delfines ballenas en Japón y las Islas Feroe.
BLUE PLAT SOCIETY
Cerca de 500 cetáceos ya han sido asesinados para ser consumidos en estas islas desde principios de 2019.
Pero, además del impacto visual que crea esta cacería está causando estragos en la salud de los habitantes de las Islas Feroe. El Dr. Pál Weihe, jefe del Departamento de Medicina Ocupacional y Salud Pública de las Islas Feroe, tras una investigación, cree que los aldeanos están consumiendo altos niveles de mercurio y policlorobifenilos a través de la carne de ballena contaminada. El Dr. Weihe descubrió que los bebés nacidos con altos niveles de mercurio en la sangre estaban relacionados con la cantidad de carne de ballena que sus madres habían comido.
La matanza se celebra aprovechando la migración de los cetáceos hacia el norte antes de verano (Andrija Ilic / AFP)
La FUENTE.
Público (@publico_es) twitteó a las 7:45 p. m. on vie., may. 31, 2019: El mar vuelve a teñirse de rojo en las Islas Feroe. Litros y litros de sangre de más de 250 ballenas y delfines masacrados en menos de 24 horas. Comienza #NegocioChampionsPTV con Natalia Moro. Síguelo aquí en directo: https://t.co/TCgYZM1oCG (https://twitter.com/publico_es/status/1134516246869712897?s=09)
Frente a estas crueles imágenes se nos ocurre una pregunta: ¿Quién es el animal y quién el ser racional; quién es realmente la «Bestia»?
Nada, ABSOLUTAMENTE NADA, justifica esta matanza, esta sinrazón, en la que un grupo numeroso de seres humanos acorralan y masacran a ballenas y delfines. TODAVÍA CON MENOS RAZON, se puede pretender justificarlo con la desgastada frase de «es una tradición».
Sin embargo, lo que es ABSOLUTAMENTE IRRACIONAL es defenderlo con los dos argumentos del dignatario del país:
¿Gran recurso para la alimentación de los residentes?
¿Está regulado por la Legislación del país?
Como en tantos otros países en los que existen «tradiciones» de este estilo, la realización de las mismas recuerda únicamente a aquellos imperios del pasado en los que los sacrificios de animales y personas eran considerados una «tradición». Cuando, en realidad, demuestran hasta qué punto ha llegado esa sociedad en su camino hacia su propia DEGENERACION.
Recordemos, en ese sentido, cómo y cuándo termino el Imperio Romano, …, como tantos otros…
El Festival de Cannes se mueve una eterna contradicción. Mientras dentro se proyectan películas sobre refugiados, precariedad laboral y del cine social más comprometido, a escasos metros se produce el desfile más ostentoso de vestidos, joyas y lujo que uno se imagina. La alfombra roja es un despliegue de marcas, dinero y pomposidad que nada tiene que ver con el mensaje de las obras que se proyectan minutos después.
Cannes es una ciudad en la que se mueve mucho dinero. Las marcas más lujosas se amontonan en su paseo marítimo y los ricachones van allí de vacaciones a gastarse su dinero. Pero a pocos metros de todo ese lujo uno se puede encontrar un señor durmiendo en un parque, sin nada que comer, o a dos personas vendiendo paraguas en la calle en los pocos días de lluvia aprovechando la masiva asistencia al festival.
Una hipocresía entre lo que se enseña al mundo y lo que ocurre pocos metros más allá. Precisamente esa dualidad es la que querían mostrar los dos sin techo que decidieron dormir al lado de la alfombra roja en pleno certamen para mostrar esa incoherencia, para que la gente tomara conciencia de esas desigualdades, y también para enseñar una iniciativa que quiere acabar con ellas. Se llama Homeless Entrepreneur, y se dedica a intentar conseguir un trabajo y un hogar para aquellos sin techo que quieran conseguirlo.
Arturo y Nathan junto al Palais de Festival de Cannes. J.Z.
Para ellos les dan un teléfono móvil y les ayudan durante doce meses a “conseguir trabajos de lo que deseen, crear su empresa y conseguir un hogar digno que se puedan pagar”. Para ello también tiene que demostrar un interés, y por ello entre las condiciones se incluyen controles de drogas para que haya un compromiso real con la organización.
SEGUROS DE INTERÉS PARA ACTIVIDADES #HomelessEntrepreneur
En ese proceso de doce meses están Arturo, Manel, Nathan, Diego y Mika, cinco personas sin hogar que no quieren serlo, y que forman parte del 20% de Homeless que quieren reinsertarse en la sociedad y que se han puesto en contacto con la asociación. Su trayecto en este año vital lo está siguiendo el director de cine Fèlix Colomer, que con su cámara capta esta evolución -que se mostrará en su documental Los hombres que soñaban con un hogar- y que junto a dos de ellos y el director de Homeless Entrepreneur han decidido hacer noche en Cannes para lograr apoyos de esas celebridades que parece que no saben lo que ocurre fuera de sus vidas de lujo.
Hay que crear conciencia y cambio. Dar voz a las personas sin hogar que quieren trabajar en esta sociedad, pero a veces no llega el mensaje
Han elegido el peor día para ello. La lluvia arrecia en Cannes, y un cartel dice que no se puede dormir al aire libre. Ellos se han pasado todo el día intentando que las estrellas pararan, pero pocas lo han hecho. No pierden la esperanza, y Colomer intentará que Pedro Almodóvar reciba una carta para apadrina este trabajo. La noche es la peor parte. Cuando el palais apaga las luces ellos intentan refugiarse en el soportal de los cines Olympia, pero a las cinco de la mañana el dueño les dice que se tienen que ir.
No es el primer acto de este estilo que organizan. Andrew Funk, creador de la organización, explica a este periódico que han estado en Davos a 20 grados bajo cero y en otros eventos de primer orden como la boda real británica, pero que cree que este es en el que ha encontrado más polarización. A un lado el lujo, al otro unos sin techo buscando que alguien les mire. Por eso le parece “absurda la distancia que hay entre las estrellas y la gente, parece que son intocables y no lo son, son personas normales”. Con esta acción buscan “crear conciencia y cambio, y también fondos y partners para convertir la asociación en una fundación. Dar voz a las personas sin hogar que quieren trabajar en esta sociedad. A veces no llega el mensaje, pero creemos en el valor de lo que hacemos”.
No se olviden de los que no hemos tenido esa suerte o han perdido lo que tiene por diversas situaciones, esas historias pasan
Funk pone como ejemplo a las personas que venden paraguas de forma ilegal los días de lluvia. “Se podría incluir a estas personas, que sean parte del festival, ellos están creando valor vendiendo esos paraguas”, explica rodeado de Fèlix Colomer y de dos homeless que les acompañan Arturo y Nathan. Sus historias rompen todos los estereotipos sobre los ‘sin techo’, que como Colomer destaca, no es sinónimo de mendigo, ni siquiera quiere decir que duerman todos en la calle. Es gente que en un mundo cada vez más insolidario y con la vivienda imposible, se ha quedado sin un sitio digno donde dormir. Pasan del sofá de un amigo a un hostal o una casa de beneficencia o instituciones que les acogen para que no se queden en la calle.
Sus historias son muy variadas y sorprendentes, como la de Arturo, un ingeniero que vive en Barcelona y que por la crisis y la subida del alquiler se vio en la calle al no poder pagarlo. Buscando soluciones para no quedarse en la calle conoció a Homeless Entrepreneur y ahora ha hecho un trayecto de un día en coche para plantarse al lado de la alfombra roja de Cannes para decirles a las estrellas que “no se olviden de los que no hemos tenido esa suerte o han perdido lo que tiene por diversas situaciones, esas historias pasan”, cuenta vestido con un poncho de plástico para protegerse de la lluvia.
Andrew Funk (@andrewfunkspain) twitteó a las 4:27 p. m. on lun., may. 27, 2019: «Los ‘sin techo’ que mostraron la hipocresía de la alfombra roja de Cannes» escrito por @Zurro_85 via @elespanolcom https://t.co/tymof2XblJ
La edad no perdona. Así de crudo es el mercado laboral español, del que los mayores de 50 años son expulsados sin piedad, aumentando las cifras del paro de larga duración. Aunque en los últimos tiempos el colectivo de más de 45 años ha reducido su peso en el desempleo de 1,9 a 1,6 millones de personas, lo cierto es que su evolución sigue siendo mucho peor que la del conjunto de la población (mejora el 14,7% frente al 23,3% nacional) y se deja notar en la ocupación. Ahora la situación pinta peor que hace unos meses porque vuelven los expedientes de regulación de empleo (ERE), las prejubilaciones, desvinculaciones y bajas incentivadas, que tienen como claro foco a los más veteranos de las plantillas. De hecho, Gonzalo Pino, secretario de política sindical de UGT, está seguro de que 2019 registrará un aumento de las cifras del año precedente.
Banco Santander anunció la semana pasada que despediría a 3.713 empleados a través de un ERE, un par de semanas después de que Caixabank presentase el suyo para 2.023 personas, o de que Dia, Nissan, Supersol, Vodafone, Bayer o Adolfo Domínguez hiciesen lo propio, sumándose así a organizaciones como Iberia que mantienen abiertos los suyos. Otras empresas, como Naturgy, El Corte Inglés, las farmacéuticas Merck o Pfizer, o Inditex, prefieren poner en marcha despidos voluntarios negociados individualmente. Son solo algunos ejemplos de unos mecanismos que cobran fuerza a medida que las empresas ganan dinero, pueden invertir en reestructuraciones y las ponen sobre la mesa.
El escándalo social que levantó el ERE de Coca-Cola en 2014, con boicoteo a la marca incluido y la anulación del Tribunal Supremo, marcó un antes y un después en los despidos de las empresas con beneficios, sostiene Martín Godino, socio director del bufete Sagardoy Abogados, encargado de acometerlo, al igual que la mayoría de los ajustes del sector bancario. Bajaron los expedientes de regulación de empleo y se activaron las bajas voluntarias, indica. Las empresas encontraron otro camino, apoya Braulio Molina, socio de Garrigues: “Las salidas de mutuo acuerdo, donde las indemnizaciones de los trabajadores tributan desde el primer euro, en vez de estar exentos los 180.000 primeros euros como ocurre con los expedientes. No hay desempleo ni se usan fondos públicos y no alertas de que estás haciendo un ERE encubierto”.
Ya sucedió durante el último ERE de Telefónica, en 2011, que motivó que el Gobierno introdujese un cambio en la normativa para que las compañías que obtienen ganancias y acometen regulaciones de personal se hagan cargo de las prestaciones del desempleo durante los dos años preceptivos, la denominada «Enmienda Telefónica» (la cual propició también que el siguiente plan de ajuste de la operadora, de 2016 a 2018, se efectuase a través de bajas voluntarias, un total de 4.875). Sin embargo, ahora, una vez superados estos efectos disuasorios, las empresas vuelven a decantarse por los ERE porque son más seguros jurídicamente, según Godino. “Están aumentando los expedientes, pero la causa no es económica. Son recortes para mejorar la productividad. Se sustituye a trabajadores veteranos con sueldos altos por jóvenes más preparados para hacer frente a la digitalización de las empresas y con salarios mucho más bajos”, explica Román Merino, responsable de la consultora de diseño de reestructuraciones Reinforce Consulting.
Pero para evitar la mala imagen pública que castigó a Coca-Cola, están dispuestos a hacerlos “voluntarios” y pagar ingentes cantidades de dinero. El ejemplo más palpable es el de Caixabank, que ha calculado que destinará 890 millones de euros para desprenderse de 2.023 trabajadores fundamentalmente vía prejubilaciones con una edad de corte fijada “en 1965 o antes”. Las fuentes consultadas coinciden en que se trata de un importe altísimo, nunca visto hasta ahora, que supondrá un gasto por persona de 438.000 euros. Para los nacidos después de 1967, es decir, menores de 52 años, la “extinción indemnizada” es de 45 días por año con un mínimo de 3 anualidades y un máximo de 3,5. Otra cantidad también extraordinaria.
En el caso de Banco Santander, el coste por persona se estima en torno a 300.000 euros, es decir, un 30% por debajo del de Caixabank. La entidad presidida por Ana Botín ha ofrecido a los trabajadores afectados un plan de recolocación sine die al que puede incorporarse todo el que quiera. En su ERE anterior, de febrero de 2018, se recolocaron el 73% de los apuntados, presume la entidad. Porque cada vez es más habitual que los despedidos de entre 52 y 57 años deseen seguir en activo. De hecho, el banco que dirige Gonzalo Gortázar retirará incentivos, como el plan de pensiones, a los mayores de 52 años que presten servicios para su competencia.
La banca es el sector que ofrece indemnizaciones más generosas para desprenderse de su personal. Aunque las jubilaciones doradas de los años ochenta y, sobre todo, noventa hayan pasado a mejor vida, estas entidades pagan los finiquitos más jugosos (solo comparables con multinacionales del tamaño de Telefónica, Iberdrola, Endesa, Repsol…). Una forma de acallar las críticas al contentar al personal. Porque, no nos olvidemos, pese a que cada día las grandes empresas dan boleto a sus empleados a una edad más temprana, muchos de sus trabajadores esperan este retiro como agua de mayo dadas sus ventajosas condiciones (perciben entre un 70% y un 100% de su último salario en la mayoría de las ocasiones).
Sin embargo, estas son solo las condiciones de unos pocos, advierte Carlos Bravo, secretario confederal de protección social y políticas públicas de CC OO: los que trabajan en las macroempresas del país. “La mayoría de los trabajadores de más de 50 años son expulsados por las compañías, en el mejor de los casos con una indemnización por despido improcedente. No suelen encontrar trabajo, con lo que enganchan la prestación por desempleo con el subsidio para mayores de 52 años, que ahora ha subido y permite una cotización más alta y, por tanto, que la pensión se resienta menos”.
Estas diferencias producen una España de dos velocidades. Un país desigual que lo mismo que ofrece mayores oportunidades a las familias de rentas altas, también trata mejor a los trabajadores y extrabajadores de las grandes empresas.
En los expedientes de regulación de empleo, las multinacionales se hacen cargo del pago de las prestaciones del paro impuesto por la enmienda Telefónica y del convenio especial con la Seguridad Social con el que el veterano despedido cotizará hasta llegar a la jubilación anticipada (61-63 años). Unos convenios que el Gobierno ha tenido que reforzar recientemente porque las empresas se los saltaban, dejando este puente a la jubilación en manos del particular, que ahora puede denunciar directamente este incumplimiento. Según Braulio Molina, socio del departamento laboral de Garrigues, el convenio puede costar entre 12.000 y 13.000 euros para una base máxima de cotización.
Con los planes de bajas incentivadas, desvinculados de los ERE, las empresas no dan acceso al desempleo y, por tanto, no lo sufragan (en todo caso, lo incluyen en la indemnización) y pueden hacerse cargo (o no) del convenio especial con la Seguridad Social cuando son de mutuo acuerdo. Son sistemas de ajuste de plantilla mucho más caros para las compañías, entre un 30% y un 40% más, según el abogado de Garrigues. Y también para el trabajador, ya que, al ser un despido acordado, no dispone de exención fiscal. Otro de los motivos por los que muchas empresas han sido denunciadas, al igual que sus exempleados, teniendo que pagar las cantidades detraídas al fisco y la multa correspondiente, explica David Díaz, director del departamento laboral de Baker McKenzie, quien también alude a las irregularidades en las prestaciones por desempleo que cometen las organizaciones tratando de que el Estado asuma unos gastos que les corresponden, una infracción grave tanto para ellas como para el trabajador. El coste medio del paro se sitúa en unos 80.000 euros, según CC OO.
“La tendencia de las grandes empresas a expulsar gente mayor de sus plantillas es estructural. Su política no es razonable en una sociedad envejecida, pero suelen pagar el desempleo y las cotizaciones; otra cosa es cuando utilizan los resortes de la Seguridad Social y del Estado. Tenemos que estar atentos a que no consuman recursos públicos”, señala Carlos Bravo.
Porque estos despidos de mayores de 50 años son incompatibles con un sistema de pensiones deficitario, que precisa entre 10.000 y 15.000 euros adicionales cada año, recuerda el profesor de Economía de IESE Business School Javier Díaz-Giménez, como consecuencia del envejecimiento de la población y del aumento de la esperanza de vida.
Es insostenible para España un sistema de pensiones en el que los contribuyentes cada vez son menos y los jubilados más. “Las prejubilaciones y jubilaciones anticipadas ponen en cuestión el mantenimiento del sistema de reparto, en el que cada persona que se retira es un cotizante menos”, agrega Díaz-Giménez. De las altas de jubilación que llegaron a la Seguridad Social en 2018, que crecieron un 6%, el 43% correspondieron a jubilaciones anticipadas. Y durante el primer trimestre de este año ese porcentaje ha subido hasta el 48%.
En el Ministerio de Trabajo carecen de estadísticas sobre prejubilaciones, al ser una figura sin carácter legal, pero UGT calcula que al menos 600.000 personas viven en España de estas rentas mensuales que habitualmente estructura una compañía de seguros.
Unos datos que dejan al descubierto el desacoplamiento que existe entre la edad de retiro legal (que este año se sitúa en 65,8 años, siguiendo el camino ascendente que la llevará a colocarse en 67 años en 2027), en tanto que la edad real no llega a los 63. “Hay que acercar la edad legal y la edad efectiva de jubilación”, sostiene Ignacio Zubiri, catedrático de Hacienda Pública de la Universidad del País Vasco, consciente de la urgencia de la reforma de las pensiones.
Insostenible y desigual
Zubiri considera que si aumenta la esperanza de vida (hoy, en 83 años de media), envejece la población ocupada (el Instituto Nacional de Estadística estima que dentro de 15 años habrá 12,3 millones de mayores de 64 años, 3,4 millones más que en la actualidad) y hay menos cotizantes para pagar las pensiones, no es razonable que la gente se retire anticipadamente para disfrutar de su ocio. El catedrático es partidario de eliminar, o cuando menos limitar, las jubilaciones anteriores a la edad legal. Y cree que las prejubilaciones deben seguir el mismo camino, ya que “se usan para abaratar los costes de los despidos utilizando mecanismos de sostenibilidad pública. Suponen que se destruya empleo a costa del contribuyente”, advierte. Aunque se piense que es un negocio con el que aparentemente nadie pierde, no es verdad, el saldo neto es negativo para la sociedad, prosigue. “La edad de jubilación debería ser igual para todos. ¿Por qué vamos a permitir que la gente se retire antes en un sistema de reparto?”, se pregunta. Y alude a la inequidad de estos mecanismos que permiten a algunos elegidos beneficiarse de una pensión más alta de una forma más barata.
Ninguna de las fuentes consultadas piensa que el país pueda permitirse jubilaciones tan tempranas. De hecho, es uno de los caballos de batalla con los que la OCDE y la Comisión Europea critican sistemáticamente a España, cuyos últimos Gobiernos han tratado de elevar la edad de jubilación a 67 años, al tiempo que permitían las retiradas anticipadas, que también intentan desincentivar sin demasiado éxito. “Debiéramos ser capaces de construir esquemas que no desanimen a la gente a seguir activa con 52 o 55 años, unos cortes de edad que me inquietan. Poder extinguir la prejubilación temporalmente mientras se trabaja para luego poder reengancharse a ella”, propone Ignacio García-Perrote, director del departamento laboral de Uría Menéndez, consciente de que los despidos de los veteranos no han contribuido a generar empleo entre los jóvenes como se planteaba.
“No se puede sorber y soplar al mismo tiempo”, dice José María Martínez, secretario general de la Federación de Servicios de CC OO. “Queremos que la gente trabaje hasta los 67 años, pero las empresas no la aguantan hasta esas edades. Un sistema de reparto no se sostiene así, sino invirtiendo en el Estado de bienestar, al que España destina un 11% del PIB frente al 14% europeo”.
Aunque es el propio Martínez quien advierte de que las reestructuraciones de plantilla que desde 2008 han destruido cerca de 125.000 trabajos en el sector bancario (que ha hecho muchos despidos y poco por generar empleabilidad entre sus empleados, según Susana Marcos, socia de la consultora de recursos humanos PeopleMatters), ahora van a llegar al sector servicios, que no ha tenido expedientes de regulación de empleo derivados de la digitalización.
Entre los próximos dos y cuatro años se producirán con intensidad, prevé el representante sindical, mientras recuerda que las cadenas de supermercados y grandes superficies no cuentan ni con los mismos recursos de la banca ni ofrecen los mismos sueldos. Es decir, tienen menos posibilidades de despedir a sus plantillas veteranas con las medidas menos traumáticas que representan prejubilaciones y bajas incentivadas. Ya se ve en el ERE de Dia. De los 1.708 afectados, solo 40 saldrán vía prejubilaciones. Y en Supersol, con cerca de 300 afectados, no ha habido ninguna.
Mientras todo esto sucede, en esa España de dos velocidades en la que se benefician siempre los mismos, según Marcos, surgen iniciativas para ofrecer salidas a los veteranos despedidos que necesitan completar su indemnización como 50Pro, una organización que forma en emprendimiento a este colectivo en un curso exprés de tres meses del que buena parte de los alumnos salen como autónomos o con una empresa bajo el brazo.
Reengancharse
“Las multinacionales ofrecen salidas económicas razonablemente buenas a los mayores de 50, pero los expulsados de otras empresas o complementan sus indemnizaciones, o lo pasan francamente mal porque no encuentran trabajo”, explica su responsable, Carlos Molina, quien acaba de ser contratado por Vodafone para impartir este curso entre 400 de sus 1.000 despedidos.
Cada vez hay menos miedo a dar el paso de trabajar por cuenta propia, apoya Román Merino, sobre todo entre quienes tienen entre 50 y 58 años. Antonio Miranda, prejubilado de Repsol y alumno de 50Pro, lo ha hecho. Es consultor. Y es otra de las personas consultadas que considera que el sistema español de retiros tempranos es absurdo. “En realidad, mi ERE no lo paga Repsol, que hace una provisión de fondos un año, con lo que obtiene menos resultados y, por tanto, paga menos a Hacienda. Y rebaja sus costes fijos con gente más barata por la que abona cotizaciones inferiores. No tiene sentido. No puede ser que la gente se vaya tan joven a la calle, y menos ahora que no hay obras para visitar y distraerse como un jubilado”, dice con ironía.
Asunción Larrinaga. INMA FLORES
«No volvería a trabajar ni aunque me nombrasen directora general»
Asunción Larrinaga
Asun Larrinaga salió hace seis años de Telefónica. La pilló por sorpresa. A los 54 años, fue llamada por recursos humanos para apuntarse a un plan de desvinculaciones voluntarias. Y pensó que era el momento de hacer algo diferente con su vida tras 24 años en la compañía. “Al principio fue traumático. Te sientes mayor, fuera del sistema… Tuve un par de años raros”, recuerda. Entonces le encargaron un proyecto mal pagado que le permitió salir del horror vacui que sentía, acostumbrada a una intensa vida laboral en un equipo en el que estaba a gusto y con un buen sueldo. Luego se animó a emprender, dedicando tiempo y dinero a un portal de Internet que le hizo verse tan metida en el trabajo, enviando correos electrónicos por la noche, que le devolvió a sus tiempos de Telefónica y pensó que se estaba equivocando, que había decidido cambiar de vida. Tuvo que echar cuentas, pues los incentivos anuales de Telefónica ya no llegaban y le tocaba hacerse cargo de gastos como el seguro médico o el plan de pensiones que antes sufragaba la operadora. “Entonces piensas en vivir de otra manera. Y te acuerdas de que en algún momento quisiste estudiar Filosofía”, explica. Se apuntó por la UNED y ahora cree que es la mejor decisión que ha tomado en la vida. Hace deporte, cuida de su madre y de vez en cuando se puede permitir ayudar a gente que lo necesita. “He estado en Perú, he hecho el Camino de Santiago… y ahora no volvería a trabajar en una empresa ni aunque me nombrasen directora general. La libertad y la capacidad de pensar que tengo no la cambio por nada”. Larrinaga dice que no tiene tiempo para aburrirse, y aunque salió conservando el 60% de su sueldo, “hay cosas en las que no tienes que invertir, como la ropa, y aprendes a vivir con menos”. Ella paga su cotización a la Seguridad Social y se ha comprado un pisito en Badajoz, donde nació, que tiene alquilado. Y hace una oda a la filosofía, que es muy terapéutica, mucho más que el yoga, dice.
Antonio Miranda, prejubilado de Repsol. INMA FLORES
«No puedes pedirles esfuerzo a tus hijos si tú solo te dedicas a pasear»
Antonio Miranda
Ocurrió en 2017. Con el ERE de Repsol. A sus 56 años recién cumplidos, Antonio Miranda se topó con el corte de edad que había decidido la petrolera para las prejubilaciones. “No quería irme, pero habría sido injusto quedarme. Las condiciones que ofrece una empresa grande son excepcionales, un privilegio”, sostiene. Era el 80% del sueldo neto hasta la jubilación anticipada como jefe de un departamento con 25 personas. “Al principio tienes mucho dinero, pero luego piensas que no puedes decirles a tus hijos, de 16 y 18 años, que se esfuercen mientras ven cómo su padre se dedica a pasear”. Sintiéndose joven y con ganas de seguir haciendo tareas que le gustan, Miranda decidió ofrecer sus servicios expertos, pidió garantías de que podía seguir trabajando ante las miradas extrañadas de los sindicatos o de los empleados de la Seguridad Social, rememora. Como muchos otros prejubilados, optó por la consultoría. Sabe de gestión de proyectos, de riesgos y de presupuestos. “Llevo toda la vida trabajando en eso y puedo ayudar a las empresas a decidir cuál es el proyecto correcto”. Su planteamiento, como buen planificador, es conseguir en cuatro o cinco años como autónomo el 35% o 40% del salario que hubiera cobrado hasta la jubilación con 65 de haber seguido en Repsol. “El objetivo inicial era material; sin embargo, ahora lo más importante es ver que puedo seguir aportando en el terreno profesional”, explica. Miranda ha conseguido desde entonces cinco proyectos y se queja de que “la carga de trabajo, cuando funcionas de esta manera, no es previsible ni se puede controlar, con lo que te das atracones de septiembre a febrero y luego paras”. Tiene la oficina en su casa y en el primer año superó los objetivos de facturación que se había propuesto. “Este año va peor”, dice. Pero no se rinde y se ha embarcado en otra iniciativa con otros cuatro veteranos en similar situación: montar una agrupación para asistir y formar a medianas empresas en gestión de proyectos. De los 1.034 “desvinculados” en España de la petrolera al mismo tiempo que él, estima que una cuarta parte quería trabajar.
Carlos Rodríguez, emprendedor de 53 años. INMA FLORES
«Con 50 años es difícil que te contraten. He emprendido por necesidad»
Carlos Rodríguez
Carlos Rodríguez, de 53 años, salió hace casi dos de Ges Seguros, donde era director financiero. Destinó tres meses a recobrar fuerzas. No podía permitirse el lujo de dejar de trabajar con cuatro hijos. Mandó currículos, tiró de contactos. Pero nada. La edad pesaba. “Entonces decidí que tenía que articular un plan alternativo porque a partir de los 50 es difícil que te contraten”, señala. Encontró 50Pro, una firma que imparte formación para el emprendimiento de mayores de 50 años, y se lanzó de cabeza. “Tenía claro que el curso, eminentemente práctico, era una solución real para mí. Que la idea de negocio que diseñara en él sería para ponerla en práctica”. Rodríguez conoció a un emprendedor con 20 años de experiencia, Raúl Mata, y se lanzó a poner en marcha la idea que tenía en mente: Truekeling, una plataforma de trueque multilateral, lo llama. Una web de intercambio de bienes y servicios entre empresas. “El punto crítico de las pymes es la gestión de tesorería. Con esta red de empresas y autónomos, que sometemos a filtros, les ayudamos a cerrar sus operaciones pagando mediante trueque y con una parte de dinero, con lo que la liquidez apenas se toca”, explica. La empresa puede dar desde soporte contable hasta proveer de suministros, servicios de mensajería, gestión de viajes, marketing digital y un largo etcétera. Truekeling cobra un 3% del intercambio repartido a partes iguales entre pyme y proveedor. La herramienta estará disponible este mes. Rodríguez y Mata han invertido 100.000 euros para ponerla en marcha, cifra que esperan rentabilizar a finales de este año o principios de 2020. La facturación que proyectan para 2019 superará los 70.000 euros, que se multiplicarán por tres al siguiente ejercicio. “La desaceleración económica actual puede ser un trampolín para nuestro negocio”, dice este exdirectivo, que por ahora tendrá que conformarse con ganar la mitad del sueldo que percibía en 2017. Y posiblemente en dos ejercicios pueda alcanzar su punto de partida como “emprendedor por necesidad”.
Todavía habrá quien crea que «nuestra» economía y mercado de trabajo no tiene problemas muy serios de fondo y de gran calado.
Uno de ellos: l@s joven@s no encuentran empleo serio (por lo general), es decir, digno, hasta los 25. Y, el mercado se desprende de las personas empleadas a partir de los 50. Suponiendo que durante ese periodo laboral siempre haya estado emplead@ (lo que es mucho suponer), eso arroja una Vida Laboral cotizada de 25 años. Lo que corresponderá al mínimo de pensión por jubilación.
¿No creen que es un «sistema» premeditado?
Las empresas están conformadas por personas.
Por tanto, algo falla: ¿personas que no respetan a personas?
¡Algo falla! Y, francamente, es de muy profundo calado.
Núria Picas, corredora d’Ultratrails catalana i que recentment ha rebut la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya, ha publicat una imatge a les seves xarxes socials que mostra a la perfecció la nova realitat del món de la muntanya. I és que la popularitat d’aquest sector, amb figures com Kilian Jornet com a màxim exponent ha crescut de forma exponencial en els darrers anys.
I això, tot i afavorir la visibilització d’un esport menys mediàtic, provoca que es perdi l’esperit més originari del senderisme, l’aventura pràcticament en solitari per racons sovint inhòspits i inaccessibles. El mateix Jornet ha lamentat en diverses vegades la massificació que es pot produir per pujar als cims més coneguts del món, com és l’Everest. Una realitat que també ha ensenyat Núria Picas en aquesta imatge.Ver imagen en Twitter
Picas, sovint reivindicativa i activista en la política catalana, amb referències habituals als presos polítics i la situació política de Catalunya, també ha volgut remarcar l’evolució negativa que ella, juntament amb altres veterans corredors de muntanya, han anat veient, sobretot, en els darrers anys en el món de la muntanya.
Cinc morts aquest mes a l’embús de l’Everest
Només durant el mes de maig s’han comptabilitzat cinc morts a l’Everest, que ha enregistrat el rècord de permisos d’escalada aquesta temporada, amb un total de 378. Una xifra a la qual no s’hi havia arribat mai després que el 1953 es realitzés la primera ascensió exitosa a la muntanya més alta del món.
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 7:56 p. m. on lun., may. 27, 2019: Cuando se dan masificaciones de este estilo es señal dq nuevos ricos han aparecido en el espectro social: los verdaderamente ricos jamás acuden a las masificaciones, ni les gustan, ni las necesitan.
Una combinación de malos datos de inventario y débiles cifras macroeconómicas presionan al petróleo a perder soportes clave, con la guerra comercial como principal catalizador de los mercados
Volatilidad en los mercados. Mientras que el precio por barril de Brent (de referencia en Europa) cae el jueves un 4% hasta los 68 dólares por acción, el West Texas Intermediate (de referencia en EEUU) pierde un 5% hasta quedarse en los 58,36 dólares por barril. Para ambos, esta es la peor caída diaria sufrida en todo el año, acusando pérdidas que no se veían desde finales de diciembre de 2018.
Estas caídas se producen una semana después de que los inventarios de crudo en EEUU registrasen sus niveles más altos desde julio de 2017, según la Administración de Información de Energía. «Malas noticias para los futuros del crudo por sus dos “patas”, la oferta y la demanda. Del lado de la primera, el avance de los inventarios de petróleo crudo, gasolina y destilados en Estados Unidos no gustó nada a los inversores y el crudo WTI americano ya acabó ayer la sesión un 2,5% abajo», explica Aitor Méndez, analista de IG. «El mercado llevaba toda la semana pensando que caerían las existencias, la patronal advirtió el martes de una subida de las reservas, pero se quedó muy corta y, cuando el mercado vio las cifras oficiales ayer, empezó a vender mucho».
En el plano político, mientras se disipan las tensiones entre EEUU e Irán tras el incidente en el estrecho de Ormuz, los mercados sufren el nerviosismo por la guerra comercial entre China y EEUU, amplificado ahora al mercado tecnológico. «La guerra comercial cada vez se pone más fea, lo que reduce a marchas forzadas las perspectivas de demandas de crudo, especialmente desde China», explica Méndez.
Y es que el avance de las tensiones comerciales también tiene impacto sobre el crecimiento económico, con los datos del PMI manufacturero volviendo a preocupar: en EEUU, la cifra elaborada por Markit apunta a una caída hasta los 50,6 puntos (por debajo del 50 se considera contracción de la actividad). «De confirmarse, ese sería el peor dato en 9 años y la constatación del daño que está haciendo realmente la guerra comercial también en Estados Unidos y no solo en China», matiza Méndez.
El analista recuerda que «al crudo le gusta mucho moverse entre números redondos y siempre que se supera un nivel de estos (50-55-60-65-70…), por arriba o por abajo, suelen aparecer muchas órdenes, en este caso, las de ventas».
Las bolsas, a su vez, también se tiñen de rojo. El Ibex 35 ha cerrado en los 9.114 puntos con Técnicas Reunidas cayendo un 5%, Siemens Gamesa un 4,6%, ArcelorMittal un 4,45% y Ence un 4,2%. También el Eurostoxx ha terminado la jornada en pérdidas, cayendo un 1,7%, mientras que, al otro lado del Océano Atlántico, las bolsas de Nueva York acusan una pérdida del 1%, con algunos de los pesos pesados del S&P 500 (Microsoft, Apple, Amazon, etc.) cayendo casi un 1,5%.
Un portavoz del ministerio de Comercio de China, Gao Feng, ha dicho el jueves que «si la EEUU quiere continuar podría, con sinceridad, ajustar sus malas acciones —solo entonces podrán continuar las negociaciones», según declaraciones traducidas por CNBC. El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció a principios de mes una subida del arancel del 10% hasta el 25%, a lo que Beijing luego respondió con su propio incremento arancelario.
Después, el Gobierno estadounidense incluyó a la china Huawei (pionera en la tecnología 5G) en una lista negra de productos, impulsando un aluvión de bloqueos a la asiática por parte de varias empresas del mundo. Ante semejante panorama, se alejan así las perspectivas de que las dos potencias vayan a alcanzar un acuerdo —como bien se esperaba a principios de año, después de que en diciembre EEUU y China se diesen una prórroga para intentar solucionar sus diferencias—.
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 2:41 p. m. on sáb., may. 25, 2019: ¡ATENCIÓN! – Pregunta: si el precio del crudo está cayendo como lo hace, entonces, ¿cuál es el motivo del precio de los carburantes de vehículos en máximos?
¡ATENCIÓN! – Respuesta: lo motiva una recaudación de impuestos indirectos enorme.
El divulgador científico Eduard Punset ha fallecido a los 82 años en Barcelona como consecuencia del cáncer de pulmón que padecía.
«En el día de hoy, 22 de mayo, ha fallecido en Barcelona, tras una una larga enfermedad, Eduard Punset», ha escrito la familia en el perfil de Twitter del científico, donde ofrece una serie de imágenes en su recuerdo.
La familia le ha recordado como una persona que dedicó «su formidable talento y energía a divulgar y compartir ideas y conocimientos, apoyándose en su insaciable curiosidad y su eterno optimismo».
Punset ejerció como político, colaboró en medios de comunicación, escribió decenas de libros y recibió premios como la Creu de Sant Jordi de la Generalitat en 2011.
BIOGRAFÍA
Nacido en Barcelona en 1936, Punset estudió Derecho en Madrid y Ciencias Económicas en Londres, y ejerció como abogado, economista, político y divulgador científico.
Fue director económico para América Latina de The Economist entre 1967 y 1969, alto funcionario del Fondo Monetario Internacional en Estados Unidos y en Haití (1969-1973), además de asesor financiero de grandes empresas españolas.
Como político, ejerció como conseller de Economía y Financias de la Generalitat en 1980, diputado en el Parlament y ministro para las relaciones con la Comunidad Europea (1980-1981) por Centristes de Catalunya-UCD.
Más tarde se vinculó a CiU y fue diputado en el Congreso en 1982, y en 1985 se pasó al Centro Democrático y Social de Adolfo Suárez, formación por la que fue elegido europarlamentario, cargo que ejerció hasta 1994 -desde 1991 como independiente-.
Tras dejar la política, trabajó como profesor universitario de Ciencia y Tecnología y alcanzó éxito como divulgador científico, especialmente con el programa ‘Redes’ de TVE, que dirigió.
Publicó libros de divulgación científica que tuvieron una amplia difusión, como ‘El alma está en el cerebro’ (2006), ‘El viaje al amor’ (2007), ‘¿Por qué somos como somos?’ (2008), ‘El viaje al poder de la mente’ (2010) y ‘Excusas para no pensar’ (2011).
Entre los premios que ha obtenido destacan los de la Asociación Española de Científicos (2011), el Jaume I de Periodismo de la Generalitat Valenciana (2007), el de Ciencia y Tecnología de la Asociación Española de Editoriales de Publicaciones Periódicas (2008) y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat catalana (2011).
Sin duda alguna, Eduard Punset no fue tan sólo un gran científico, sino otras muchas cualidades le destacaron como adjetivos:
Enorme divulgador.
Político dialogante.
Gran escritor.
Educador científico.
Apóstol de la Ciencia y de la Tecnología.
Y, un largo «etc» difícil de ajustar a su figura social.
Desde @CatSeguros nos hacemos eco de las innumerables muestras de aprecio y reconocimiento que se le han hecho y se le están haciendo:
¡¡siempre serán pocas para una persona que, como él, ha conseguido acercarnos a varias generaciones a aquellos valores perdidos y encontrados de nuestra desconcertada sociedad occidental».