«… se impone la necesidad de un nuevo paradigma social (tanto en España al completo, como en la mayoría de países;tanto del Primer, como del Segundo, como del Tercer Mundo); en el que la recuperación de los principios sociales ya perdidos sea la actitud que rija ese Nuevo Orden Mundial (NWO-New World Order, en su acepción inglesa) tan denostado hasta ahora; y pase a ser motivo de orgullo …!
Sede del Banco de Pagos Internacionales en Basilea (Suiza), el pasado marzo. ARND WIEGMANN (REUTERS)
“Era quizás demasiado buena para ser verdad”. Así describe el Banco de Pagos Internacionales la coyuntura económica de 2017. Pero desde entonces las cosas han cambiado mucho. El coordinador de los bancos centrales alerta del incremento de riesgos desde la segunda mitad de 2018 en un informe desembargado este domingo. Y da recetas para evitar que estos acaben en una nueva crisis: reformas estructurales que estimulen el crecimiento, más acción de las políticas fiscales en los países con margen —es decir, aquellos con cuentas saneadas—. Además, constata que la política monetaria ya no puede hacer mucho más.
Cada mes de junio, el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) alerta en su Informe Económico Anual de las amenazas que divisa para la economía mundial. Si en 2016 avisaba del riesgo del surgimiento de burbujas, y en 2017 insistía en su preocupación por el alto endeudamiento, este año centra su mensaje en la necesidad de adecuar todas las políticas económicas y buscar un mejor equilibrio entre las medidas fiscales y monetarias, así como el impulso por parte de los Gobiernos a las reformas estructurales y a medidas para asegurar la estabilidad del sector financiero, como los requerimientos de capital o las pruebas de resistencia a la banca.
El BIS no cree que los bancos centrales hayan agotado ya todo su arsenal. Pero sí admite un margen mucho menor, así como una efectividad “más y más limitada”. “¿Qué mayor nivel de estímulos vas a obtener si reduces los tipos de interés otro 0,25%? Es difícil ver que esto pueda generar un gran efecto”, aseguraba a este periódico Agustín Carstens, director general del BIS, en una teleconferencia.
Con este mensaje, el organismo con sede en Basilea (Suiza) se aproxima al flanco más ortodoxo de los banqueros centrales. Y llama la atención especialmente en un momento en el que Mario Draghi, presidente del BCE, está en una posición muy compleja tras insinuar que, a la vista de los pobres datos de crecimiento e inflación, podría estar preparando futuros recortes de tipos de interés o retomar el programa de compra de deuda que abandonó el año pasado. Al otro lado del Atlántico, la Reserva Federal de EE UU también se prepara para desandar parte del camino andado en el proceso de normalización monetaria. Los analistas ven cada vez más cerca una rebaja de tipos por parte de la Fed.
¿Qué países pueden permitirse acelerar sus políticas de gasto para asegurar el crecimiento y cuáles no? Allí donde la sostenibilidad de las cuentas esté en peligro, el objetivo debería ser controlar las finanzas públicas, limitando así los riesgos para el sistema financiero, en opinión del organismo. “Pero donde haya espacio fiscal, debería ser usado juiciosamente para sostener el crecimiento y si es necesario impulsar la demanda agregada”, recomienda el ente conocido como banco de los bancos centrales. Entre las propuestas, un sistema impositivo más proclive al crecimiento y gastos públicos más volcados en la inversión en infraestructuras.
Alerta por el alto endeudamiento
Otro de los grandes riegos para la economía, un clásico ya en los informes del BIS, es el alto nivel de endeudamiento. “La deuda de los hogares ha alcanzado un nuevo pico histórico en varias economías que no fueron las más afectadas por la gran crisis financiera. Y el precio de la vivienda se ha estancado en muchos casos”, avisa. También preocupa la deuda de las empresas, que, pese a haber retrocedido en algunos casos, continúa cerca de los récords históricos. En EE UU, asegura el documento, la ratio de deuda respecto a las ganancias en las compañías cotizadas ya supera el anterior pico de principios de la década de 2000. “Solo se conseguirá un mayor crecimiento reduciendo la dependencia en la deuda y mejorando la productividad”, concluye.
Otra de las preocupaciones del BIS es la situación de los bancos. Y las noticias no son buenas. “Por desgracia, la rentabilidad de las entidades financieras ha sido deslucida”, resume el informe. Según sus estadísticas, la rentabilidad media en un gran número de economías avanzadas es ahora “sustancialmente menor” que a principios de la década de 2000. Y nada de echar la culpa a estos malos resultados a la regulación. “Ha sido buena para los bancos. La regulación no es la causa de la baja rentabilidad”, concluye Carstens.
Para mejorar sus márgenes, el BIS pide a las entidades que adapten sus planes de negocios a planteamientos realistas. Y alerta de que los bancos se enfrentan a una creciente competencia por parte de agentes no tradicionales, como las grandes tecnológicas, “que se están aprovechando de la innovación digital”. Otro problema que perdura es la sobrecapacidad que aún acumulan las entidades.
Santiago Niño (@sninobecerra) twitteó a las 9:12 a. m. on lun., jul. 01, 2019: «España ha tenido una recuperación estelar». Por eso la tasa de pobreza está estancaba, la precariedad laboral ha aumentado, los salarios medios reales no han crecido apenas, la deuda pública está fuera de control, ….. https://t.co/RH4AAwsrvU (https://twitter.com/sninobecerra/status/1145590861423620096?s=09)
Los desembolsos de las Administraciones crecieron en 2018 al mayor ritmo desde 2009 y superan el medio billón de euros.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, conversa con el diputado popular y exministro Cristóbal Montoro, en junio de 2018. BALLESTEROS (EFE) Fuente: Diario EL PAIS
El gasto público recuperó en 2018 los niveles previos a los grandes recortes que sufrió durante la crisis. Hasta el punto de que se alcanzó el medio billón de euros, un máximo histórico. No obstante, al restarle la inflación o medirlo en función del PIB, en realidad se encuentra todavía en cotas inferiores. Aun así, se vislumbra una nueva tendencia. Después de años de austeridad, en 2018 los desembolsos aumentaron al mayor ritmo desde 2009. Con un incremento de 22.000 millones en un ejercicio, crecieron en volúmenes similares a los de 2004 o 2005.
El gasto público avanzó en 2018 al mayor ritmo desde 2009, año en el que en medio de la recesión y animado por el G20 el Gobierno de Zapatero intentó contrarrestar el desplome de la actividad con estímulos fiscales. Entre 2012 y 2017, bajo el Gobierno del PP, los desembolsos de las Administraciones o bien se recortaron o bien experimentaron crecimientos raquíticos. Pero en 2018 se ha dado un claro cambio de tendencia. El gasto público aumentó en 22.515 millones de euros, un incremento por debajo de los anotados entre 2007 y 2009, cuando los desembolsos subían a ritmos superiores a los 35.000 millones, pero solo ligeramente por debajo de los registrados en 2004 y 2005, años en los que sin embargo el PIB nominal crecía al 6% o 7%, casi el doble que ahora.
Es más, el año pasado el gasto alcanzó un máximo histórico al tocar los 500.641 millones de euros, superando el anterior pico registrado en 2012 con 500.177 millones. Es decir, se han recuperado los niveles en euros.
GASTO PÚBLICO EN ESPAÑA
En miles de millones de euros
Fuente: IGAE y elaboración propia del Diario EL PAÍS
No obstante, en porcentaje de PIB se sitúa en el 41,4%, y por tanto en relación con la riqueza del país sigue muy lejos del 48,1% que se contabilizó en 2012, en parte porque entonces el PIB caía hundiendo el denominador. De hecho, todavía se encuentra a gran distancia de la media de la UE, en el 45,8% del PIB, y de la zona euro, en el 47%, según cifras de Eurostat de 2017.
El medio billón de euros tampoco representa lo mismo que en 2012 en cuanto a poder de compra. Entre ese año y 2018 la inflación fue del 7,2% y, en consecuencia, ese gasto en realidad resulta un 7,2% menor.
Además, la composición es muy distinta, al haber ganado peso los capítulos de pensiones y funcionarios, y en cambio destinarse una menor proporción a inversiones, I+D o el resto de políticas sociales.
En 2018, el gasto creció un 4,7%, por encima de lo que aumentó el PIB incluyendo la inflación, un 3,6%. Lo cual significa que los desembolsos de la Administración están engordando más allá de lo que mejora la capacidad económica, lo que podría empeorar el agujero presupuestario. Sin embargo, el aumento se ha visto acompañado por una recaudación que se disparó un 6%, casi duplicando lo que creció la economía. A su vez, eso ha permitido que se redujese el desfase presupuestario entre ingresos y gastos. El déficit público bajó desde el 3,1% del PIB de 2017 —que en euros fueron 35.903 millones— hasta el 2,6% con el que se cerró en 2018 —31.805 millones—.
No obstante, organismos como la Comisión Europea critican que la mejora de los ingresos se deba exclusivamente al ciclo económico, y no a reformas que aseguren que la recaudación sea estructuralmente más alta. En consecuencia, de producirse una recaída de la economía, puede correrse el riesgo de que se repita lo ocurrido al inicio de la crisis, cuando los ingresos se desplomaron en 66.000 millones de euros en solo dos años.
Y estos no se restablecieron hasta 2017, cuando se obtuvieron 442.223 millones, solo 382 millones menos que en 2007. El año pasado ya se logró el récord al recaudarse 468.836 millones. Sin embargo, en relación al PIB los ingresos están en el 38,8%, por debajo del 41% registrado en 2007. Y distan mucho del 44,8% recaudado en la UE y del 46,1% de la zona euro.
Un tercio de los 22.515 millones que ha aumentado el gasto se debe a las transferencias sociales, que suben en 7.382 millones por las pensiones. Estas se elevan por dos motivos: la revalorización que pactaron PP y PNV. Y la incorporación de un mayor número de pensionistas, que además cobran prestaciones más altas por haber cotizado más.
La partida de personal engorda en 3.972 millones, un 3,2%. Si bien la revalorización que acordó el Gobierno de Rajoy fue hasta el 2%. De modo que un tercio del incremento es por contrataciones. En este sentido, destacan las alzas de Baleares, Valencia, Canarias, Andalucía y Castilla-La Mancha. Una parte de estos gastos, la mejora de pensiones y sueldos de funcionarios por valor de 6.000 millones, ya la había aprobado el Ejecutivo popular.
La inversión suma 2.981 millones, un 13% más coincidiendo con la proximidad de las elecciones. Los consumos escalan en 1.817 millones, un 3,1%. Los intereses repuntan en 498 millones, un 1,7%. Y otros empleos engordan en 4.996 millones, entre los que se incluyen unos 2.000 millones en provisiones por las autopistas quebradas. También se ha adelantado, entre otros, el pago de créditos fiscales a empresas por valor de 1.000 millones. Dado que en 2018 la Comisión solo quería que se bajase del 3% de déficit para que España saliese del procedimiento de tutela, cabe preguntarse si el Gobierno concentró estos gastos el año pasado a fin de generar margen con el que tener más fácil recortar el déficit este año.
Junto a la caída del ahorro, el alza del gasto público explica en buena medida que la economía española esté resistiendo mejor que otras la ralentización global.
Aclaración de la FUENTE.
Santiago Niño (@sninobecerra) twitteó a las 1:02 p. m. on mié., abr. 17, 2019: ESP tiene uno de los gastos públicos sobre PIB más bajos de EUR, uno de los déficits más elevados y una de las presiones fiscales más reducidas. Pero la ciudadanía no soporta más impuestos y el país no se puede permitir ese gasto. ¿Y perseguir el fraude? https://t.co/cjSajmfZWa (https://twitter.com/sninobecerra/status/1118469784184721409?s=09)
El Apunte de nuestro Comentarista.
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 7:01 p. m. on jue., abr. 18, 2019: ¿No será que gran parte de los políticos están directamente implicados en el fraude, …, quizás a través de la corrupción?
Expresamente hemos esperado a pasados los períodos electorales (el nacional, el municipal, el autonómico y el europeo) para no influir las decisiones electorales del voto que debiera ser LIBRE.
Porque, efectivamente, considero que, con titulares como el de este artículo, el voto personal y particular deja de ser libre.
Es cierto que el Gasto Público ha mejorado desde el inicio de la crisis en verano de 2007. ¡¡¡Sólo faltaría!!!.
Sin embargo, España sigue teniendo uno de los gastos públicos más bajos de la Zona Euro; hablando en términos porcentuales respecto del PIB nacional. Lo que implica, o bien, un fuerte desinterés de nuestros políticos por solucionar los enormes problemas sociales; o bien, una imposibilidad de utilizar el Presupuesto Estatal (quizás debido a tenerlo todo él ya empeñado).
Pasadas las elecciones el Gobierno en Funciones ha puesto en marcha una de las medidas anunciadas poco antes: la persecución del fraude de pequeñas empresas (muy pequeños comercios) y pequeños autónomos. Aunque esa sea una medida correcta en sí misma, probablemente se acabe convirtiendo en UN NUEVO PALO EN LAS RUEDAS DE LA MALTRECHA ECONOMÍA ESPAÑOLA: el pequeño autónomo trabajo tienen para desarrollar su labor mes a mes; mientras que otros fraudes mucho mayores siguen quedando impunes (al menos aparentemente).
La sociedad puede acabar cansándose del típico mantra del este sistema social completamente agotado: «… si has de robar hazlo a lo grande, de esa forma podrás pagarte buenos abogados y salir airoso …».
Bien haría la Justicia en perseguir el gran fraude; de igual modo a como en toda gran empresa, cuando se está en situación de difícil continuidad, se recortan los grandes gastos por ser los que devuelven mayor visibilidad contable en menor tiempo.
Los Veintiocho intentan fijar por primera vez el objetivo de una economía continental liberada de dióxido de carbono para 2050.
Reunión del Consejo Europeo en Bruselas, este jueves. A ella acudieron Pedro Sánchez (primero por la izquierda), Emmanuel Macron (primero por la derecha) y Angela Merkel. JOHANNA GERON AFP
La Unión Europea tropieza en la lucha contra el cambio climático. Al menos, por ahora. Los 28 Gobiernos de la Unión intentaron pactar en la cumbre europea de este jueves en Bruselas un histórico compromiso que fijase por primera vez para 2050 el objetivo de una economía continental liberada de emisiones de CO2. Pero algunos socios de Europa del Este, encabezados por Polonia, han impedido el pacto y han obligado a rebajarlo a una mera declaración de intenciones suscrita por una mayoría de los socios. El pacto pretendía ser una respuesta política a las políticas energéticas de Donald Trump, que ha cuestionado la lucha contra el cambio climático y el Acuerdo de París. Pero la contraofensiva de la Unión ha quedado, de momento, en el aire.
La lucha contra el cambio climático ha entrado en la agenda europea con fuerza en pleno ascenso electoral de Los Verdes. Pero pese a que fuentes diplomáticas resaltaban en los últimos días que todos los miembros del club han asumido que es necesario actuar, entre los 28 conviven todavía sensibilidades dispares. La prueba llegó en la noche del jueves en Bruselas.
La mayoría de Gobiernos buscaba cerrar un acuerdo para garantizar una transición hacia la neutralidad climática de la UE en 2050. Esto es, que no emitan más gases de efecto invernadero de los que se pueden absorber. Pero la oposición de países como Polonia, Hungría, República Checa y Estonia frustró el acuerdo, tejido laboriosamente durante las últimas semanas.
El gobierno polaco se negó en redondo por la falta de concreción de los mecanismos de financiación y compensación que ayudarían a los países con más dificultades para alcanzar la descarbonización en 2050. «Llevamos dos años negociando ese mecanismo pero sigue sin concretarse», señalaron fuentes polacas tras vetar el acuerdo.
Las mismas fuentes señalaron la disposición de Varsovia a volver a la mesa de negociación «tan pronto como el resto de socios demuestren la voluntad de llegar a un acuerdo sobre la financiación». Pero el veto polaco, de momento, ha puesto en peligro la contribución de Europa a la cumbre sobre el clima que Naciones Unidas organizará en septiembre y que pretendía ser la reafirmación de la lucha contra el cambio climático frente a Gobiernos como el de Trump.
Los partidarios de reforzar la posición europea parecen condenados a conformarse a una declaración suscrita por la inmensa mayoría de socios, en la que se comprometen a apostar por la neutralidad climática en 2050. La referencia a ese compromiso, impulsado inicialmente por Francia y España y al que ya se han sumado 15 socios europeos, quedaría relegada a una nota a pie de página en las conclusiones de la cumbre europea que concluye este viernes en Bruselas.
Aunque las más de tres décadas por delante pueden hacer pensar que hay tiempo de sobra para tomar medidas, el compromiso, de alcanzarse, conllevaría transformaciones de calado a muy largo plazo. Hace solo unos meses, una propuesta así ni siquiera parecía planteable dada la resistencia de países con importante dependencia del carbón como Polonia o Alemania. Pero los vientos empezaron a girar bajo el impulso de Francia y España. Y hace un mes ya se puso en marcha una iniciativa para incorporar el objetivo de cero emisiones en 2050.
Bélgica, Dinamarca, Francia, Luxemburgo, Holanda, Portugal, España y Suecia comandaron ese grupo inicial. «Entonces firmaron ocho países, ahora ya somos 15», se felicitó el presidente francés, Emmanuel Macron, a su llegada a la cumbre europea de este jueves. «Hay un consenso creciente para una conclusiones ambiciosas en esta cumbre», añadió.
El pronóstico no terminó de cumplirse. Alemania, que se había resistido al objetivo, cambió hace unas semanas de posición, pero no fue suficiente para decantar las fuerzas hacia el acuerdo. Y aunque parece improbable que el pacto acabe muriendo en la orilla, la negativa de Varsovia aplaza el movimiento.
Los temores de Polonia y otros países de Europa central y del Este a que la descarbonización ponga en peligro la competitividad de sus industrias se mantuvieron vivos pese a que se incorporaron al texto numerosas salvaguardas sobre el posible impacto de la transición energética. Todo se resume en una palabra: dinero. La Comisión Europea ya puso sobre la mesa dedicar el 25% del presupuesto comunitario para 2021-2027 a políticas medioambientales, y Francia ofrecía elevar ese umbral hasta el 40% para convencer a los países renuentes, pero Polonia busca asegurarse un colchón suficiente para afrontar un cambio tan drástico.
Fuentes del Elíseo eludían calificar de «compensaciones» los fondos que han puesto a disposición de los países con más problemas para desarrollar la transición energética. En su lugar, preferían hablar de «acompañamiento financiero» a empresas y regiones y de «compartir esfuerzos» mediante un despliegue de «solidaridad europea». Con uno u otro nombre, el minero polaco puede pasar a ser el símbolo de una especie en vías de extinción si se superan las trabas, con lo que Varsovia busca obtener suficientes garantías para esa reconversión.
El resultado final congela las ambiciones europeas justo en un momento geoestratégico muy delicado para el futuro de las políticas mundiales de clima y energía. Solo 24 horas antes, la Administración de Donald Trump aprobaba su nueva estrategia energética (tras derogar la de Obama) en la que apuesta claramente por una recuperación del carbón.
Pese a la decepción, fuentes diplomáticas ven un viraje general, también en los países más reticentes. Polonia permaneció durante semanas enrocada en una posición que calificaban de «dogmática» al respecto, pero estiman que ningún Estado cuestiona ya la legitimidad y necesidad de descarbonizar la economía, un objetivo que hasta los acuerdos de París era puesto en duda por ciertos gobiernos, incluidos algunos europeos, y que ahora se ha vuelto un eje transversal que abarca campos tan diversos como la reducción de emisiones del transporte, el mix energético y la firma de acuerdos comerciales.
La FUENTE.
Santiago Niño (@sninobecerra) twitteó a las 1:19 p. m. on vie., jun. 21, 2019: Pienso que esto acabará así: cuando la situación sea insostenible se dictarán prohibiciones que, por ejemplo, nos obligarán a estar en Invierno con el abrigo dentro de casa, y sin protestar. https://t.co/9d2WLbcgCE (https://twitter.com/sninobecerra/status/1142029204059561984?s=09)
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 9:59 p. m. on vie., jun. 21, 2019: Todo cambio de comportamiento tiene un coste elevado.
La presión debemos seguir haciéndola en la dirección tal que los recursos sean empleados en favor del seguimiento de las Leyes Universales de la Naturaleza: cuidar nuestra casa y madre Tierra es lo fundamental. (https://twitter.com/Luis_NICOLAS_C/status/1142160109772115969?s=09)
El Cambio Climático va acompañado de una mayor sensibilidad de nuestra salud frente a un clima más extremo.
El Cambio Climático ha sido mal entendido asimilándolo al Calentamiento Global.
Bien entendido y, de acuerdo a lo que nos indican los científicos, los términos más adecuados son los primeros.
Un Cambio Climático «insinua», si se quiere, un hecho todavía más complicado de superar. Se trata de climatología adversa y extrema, incluso, en aquells zonas gográfica en donde la climatología había sido moderada.
No es necesario, en tal caso, el recordar a nadie que, frente a esas circunstancias, la capacidad de nuestro cuerpo para soportar esa climatologíaes más reducida.
Las tensiones comerciales, el Brexit y la caída de la demanda global lastran una economía que mira al exterior
El ministro de Economía alemán, Peter Altmaier, durante la presentación de las previsiones de crecmiento el miércoles en Berlín. JOERG CARSTENSEN (AP) Fuente: Diario EL PAÍS.
La economía alemana no remonta. El Gobierno vuelve a rebajar sus previsiones de crecimiento a tenor de la rebaja que ha hecho hace semanas en FMI: la economía solo avanzará en 2019 un 0,5%, lo que supone dejar en la mitad las anteriores pronósticos, que ya habían sufrido también recortes. El Brexit, las tensiones comerciales con Estados Unidos y la débil demanda China son algunas de las causas que explican el enfriamiento de la economía alemana, según explicó el ministro de Economía, Peter Altmaier, que ha calificado el momento de «fase de debilidad».
La falta de tracción de la locomotora alemana preocupa en toda Europa, donde se temen las reverberaciones de la gran potencia económica de la zona euro.Alemania no espera un buen año, pero frente a la previsión de medio punto del PIB para este año, Altmaier cifró en 1,5% el crecimiento para 2020 y consideró que “la actual fase de debilidad será superada”. Aún así, admitió que la ralentización debe servir de “señal de alerta”. La previsión de crecimiento supone un punto porcentual menos que el año pasado y la peor cifra en seis años.
El ministro de Economía interpretó que la economía alemana experimenta una “evolución lenta, pero sólida” y explicó que la rebaja de la previsión se debe principalmente a la coyuntura exterior. Con cifras de empleo récord, subida de salarios, una fuerte demanda del consumo interna y una importante inversión en infraestructuras y vivienda, Berlín centra su preocupación en los factores externos de una economía expuesta como pocas otras al comercio internacional. Altmaier aseguró que invierten ahora cifras récord en infraestructuras, educación, investigación e inteligencia artificial.
La actual rebaja de las previsiones de crecimiento sucede a otra anterior y se produce después de que en febrero trascendiera que Berlín esquivó la recesión técnica por la mínima en el último trimestre del año pasado. El Gobierno alemán y numerosos economistas justifican el bache de finales del año pasado con dos circunstancias coyunturales y superadas: la adaptación a la nueva normativa de emisiones para automóviles y la sequía que interrumpió el transporte comercial en el Rin. Superada la coyuntura, los indicadores no acaban de mostrar la recuperación esperada. Las últimas cifras de producción industrial muestran un crecimiento debido sobre todo al sector de la construcción, favorecido por la demanda y los tipo de interés, pero registran también la mayor caída de pedidos en la industria en dos años para el mes de febrero.
“Es una cifra muy baja, que coincide con nuestros pronósticos”, interpreta Timo Wollmershäuser, jefe de predicciones y análisis del Instituto Ifo de Múnich. Este economista explica que el arranque débil de principios de año se verá superado por una ligera aceleración a partir de mitad de año. Pero advierte también de que la recuperación anunciada para el año que viene obedece en buena medida a que habrá cuatro días laborales más, comparado con el calendario de 2019, lo que inflará sustancialmente el crecimiento.
Las previsiones para 2020 podrían además saltar por los aires de agravarse alguno de las múltiples incertidumbres que acechan en el horizonte. De qué tipo de Brexit acabe por materializarse, de la posible aplicación de tarifas estadounidenses a los europeos, de cómo se resuelva la crisis italiana y también del resultado de las elecciones europeas, dependerá en buena medida que la previsión del 1,5% acabe por cumplirse.
“Las buenas noticias es que hay muchos indicadores, sobre todo domésticos, que apuntan a que no habrá recesión”, analiza Wollmershäuser, quien centra el problema en la debilidad de la producción, sobre todo en el sector del automóvil. La caída de la demanda global del automóvil afecta a muchos países, pero especialmente a Alemania por ser un gran productor mundial. También en Alemania ha caído la demanda de automóviles, en un contexto de caída de la reputación de los fabricantes, afectados por el llamado Dieselgate, y de crecientes restricciones a los modelos más contaminantes. La caída de la venta de automóviles impacta de manera directa en numerosos países de la UE, sobre todo del este de Europa, de donde proceden numerosos componentes para la fabricación.
El enfriamiento actual se produce después de casi una década de un crecimiento económico ininterrumpido en Alemania, que obliga ahora a un Gobierno acostumbrado a abultados superávits a apretarse el cinturón.
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Santiago Niño (@sninobecerra) twitteó a las 9:05 a. m. on jue., abr. 18, 2019: En el 2020 “habrá cuatro días laborales más, comparado con el calendario de 2019, lo que inflará sustancialmente el crecimiento”. ¿Seguro? Será si esa mayor producción se coloca; y hay que restar el gasto en ocio. https://t.co/5dDkMo7NdV (https://twitter.com/sninobecerra/status/1118772484009017344?s=09)
La acidez de nuestro Comentarista.
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 9:59 p. m. on vie., abr. 19, 2019: Todos los «expertos» y los «organismos oficiales» nos están anunciando «lo q nos viene encima».
¿Para qué; o bien, x qué?
¿Es realmente «lo q se nos viene encima»; o bien, es «lo q quieren provocar»?
Probablemente todo forme parte d una «inmensa manipulación».
Lo que realmente resulta increíble es que se esté dilucidando el crecimiento del 2020 frente al del 2019 por el detalle «habrá cuatro días laborales más, comparado con el calendario de 2019, lo que inflará sustancialmente el crecimiento” .
Francamente, si el Crecimiento del PIB de un país entero como Alemania (así como, sus repercusiones en la Zona Euro) dependen de 4 días laborables más o menos ¡¡¡HAY ALGO QUE NO FUNCIONA!!!.
Para empezar, si hay 4 días laborables más, eso implica 4 días menos de consumo. Y, sin consumo, no hay crecimiento, tal y como está diseñado el sistema actual de vida y economía.
Para seguir, si en todo un año el crecimiento substancial depende de tan sólo esos 4 días, …, ¿qué narices estaremos haciendo el resto de días del año?.
Les dejo una pregunta para inspirarles su respuesta y su participación, …, si lo desean:
¿Creen Uds que los analistas promulgados como tales en este Siglo XXI merecen esa «titulación de analistas»?
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 9:31 a. m. on mié., jun. 12, 2019: Efectivamente, algo no va: se ha cambiado la dignidad y el respeto humanos por un dios infame, voluble y con pies d barro llamado «DINERO».
Cuando esto sucede la civilización que sustenta ese «principio» está abocada a su propia autodestrucción.
La inversión en bloques de vivienda en Europa superó en 2018 los 40.000 millones de euros por primera vez: en España el crecimiento se ha triplicado en un año
Edificio de pisos de alquiler en el barrio de Villaverde Bajo (Madrid). GEMA GARCÍA Diario EL PAIS
Pisos inasequibles para los jóvenes, precios que crecen más rápido que los salarios, desequilibrios entre la oferta y la demanda en las grandes ciudades… La encrucijada en que se encuentra el mercado de la vivienda en numerosos países europeos augura un gran futuro al mercado de alquiler, una oportunidad que no ha pasado desapercibida para los fondos de inversión. Con datos de la consultora Savills para ocho grandes mercados europeos (Alemania, Reino Unido, Francia, España, Holanda, Suecia, Dinamarca e Irlanda), la inversión en bloques de pisos superó por primera vez en 2018 la barrera de los 40.000 millones de euros. La cifra supera es un 26,6% superior a las de 2017, aunque en algunos de esos países el crecimiento es mucho mayor.
Un ejemplo es España, donde el interés de los inversores institucionales por el mercado de alquiler llevó a triplicar el importe destinado a adquirir edificios residenciales. En cifras absolutas superó los 3.000 millones de euros, un 238% más que en el año previo. Según destaca Savills en su informe de mercado, España es uno de los cuatro países (junto con Dinamarca, Suecia y Holanda) donde los bloques de hogares multifamiliares superaron el año pasado en volumen de inversión a las oficinas, «convirtiéndose por primera vez en el segmento preferido de la inversión en propiedad».
En los tres párrafos que dedica a un breve análisis de la situación española, la consultora inmobiliaria destaca que el mercado de pisos de alquiler está dominado por pequeños propietarios y que se produce una «carencia de producto institucional de calidad», esto es, de promociones de bloques en alquiler. Para superar ese bache, prosigue, los fondos y socimis están llegando a acuerdos con promotoras para levantar bloques que les son vendidos directamente para destinarlos arrendamiento.
El informe recuerda que Blackstone es el mayor casero del mercado español y asegura que la reciente reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos y otra normativa sobre alquileres «podría afectar a la atracción de inversores», aunque deja claro que es solo una posibilidad. «Pese a ello creemos que el interés [de los inversores por los edificios residenciales] seguirá siendo fuerte», añade.
Evaluando conjuntamente la situación de los ocho países analizados, se destaca que «desde 2010 los precios de la vivienda han crecido más rápidamente que la media de renta disponible de los hogares europeos», lo que ha provocado que «la compra se haya vuelto inasequible, especialmente para los jóvenes». De cara al futuro, «la previsión de una subida de los tipos de interés será un nuevo obstáculo para los compradores en los próximos años», lo que también favorecerá al mercado del alquiler.
De hecho, frente al 13% que supone actualmente en el conjunto de los ocho países estudiados, Savills cree que el interés por los activos residenciales de alquiler ascenderá hasta ocupar el 20% del total de inversiones. Y ello pese a que el rendimiento de esas inversiones está cayendo y se situó a finales de 2018 en el 3,1%, por debajo de la rentabilidad que proporciona el alquiler de oficinas en muchos mercados. Con todo, la consultora concluye que «existe potencial de crecimiento, especialmente en mercados como Francia, Reino Unido, España e Irlanda».
Consideramos alertar a los consumidores que no (les) es conveniente aceptar cualquier precio de la vivienda; ya sea de compra o de alquiler.
Es cierto que «es la ley de la Oferta y la Demanda»; sin embargo, están llegando los tiempos en los que las personas (TODAS) debemos de (hacer todo lo posible por) recuperar la Dignidad Humana.
Apreciado lector, le pondré un ejemplo sencillo: si el precio de 1 kg de carne de ternera subiera su precio a 1.000€, ¿Ud. lo compraría?.
Imagino que su respuesta es un rotundo «NO»: seguramente dedicaría su presupuesto a otros alimentos más asequibles, igualmente nutritivos e, incluso, hasta probablemente más sanos.
Esta semana llegó a mis oídos que en un determinado barrio de Barcelona (Cataluña, España) se había vendido (por tanto, comprado) un piso de unos 200 m2 por 1,5 M€, de 1ª calidad, pero no lujoso. Ese barrio hasta hace una década había sido un barrio marginal de la ciudad. Sin embargo, tras la remodelación del Proyecto 22@ Barcelona, el barrio ha pasado a ser considerado «de lujo».
Sencillamente, respetando a Comprador y Vendedor, no lo consideramos ni ético ni moral ya que, como consecuencia de estas prácticas, han sido muchas las familias que, en estos 10 años, se han visto obligadas a marchar en condiciones indignas del barrio que les acogió durante y desde la Guerra Civil Española: … cuando hablamos de Memoria Histórica deberíamos pensar también en estas «cosas» que vivieron nuestros abuelos y bisabuelos …
El gigante farmacéutico decidió no llevar a cabo un costoso ensayo clínico para indagar en un posible nuevo uso de un medicamento, según ‘The Washington Post’.
Cerebro de un paciente con alzhéimer. GETTY Fuente: Diario EL PAIS
Fue un hallazgo sorprendente. En 2015, tras analizar cientos de miles de reclamaciones de seguros, un equipo de investigadores de Pfizer descubrió que uno de los fármacos superventas de la compañía, el Enbrel, un potente antinflamatorio para tratar la artritis reumatoide, podía reducir el riesgo de padecer alzhéimer en un 64%. Así lo revela The Washington Post en una información exclusiva, basada en documentos internos de la compañía a los que ha tenido acceso.
Sucede que verificar esos efectos del medicamento habría requerido un costoso ensayo clínico. Y, tras un largo debate interno, el gigante farmacéutico decidió no proseguir con la investigación y no hacer públicos los resultados, según ha confirmado la compañía al diario.
“El Enbrel podría potencialmente prevenir, tratar y ralentizar la progresión del alzhéimer”, decía el documento de PowerPoint, según The Washington Post, preparado por un grupo de investigadores de Pfizer para presentar a un comité interno de la compañía en febrero de 2018. Dichos expertos, del departamento de enfermedades inflamatorias e inmunología, pidieron a Pfizer llevar a cabo un ensayo clínico con miles de pacientes y un coste estimado de 80 millones de dólares (71,2 millones de euros).
Pero, según explicó Pfizer al Post, después de tres años de estudios internos la compañía entendió que la expectativa de que el Enbrel previniera el alzhéimer no era alta porque el fármaco no alcanza directamente el tejido cerebral. La decisión de no continuar investigando fue exclusivamente científica, dijo un portavoz de la compañía. Asimismo, consideraron que publicar un resumen de sus hallazgos estadísticos no habría cumplido con sus «rigurosos estándares científicos”.
Pfizer sí compartió sus datos en privado con al menos un científico prominente, según el Post. Pero otros investigadores consultados por el diario consideran que, al menos, la compañía debía haber publicado esos datos para que pudieran acceder a ellos otros científicos. Las compañías farmacéuticas han sido blanco frecuente de críticas por ocultar los efectos negativos de sus productos. Pero no existe consenso sobre qué obligaciones tienen las farmacéuticas de difundir posibles efectos positivos nuevos.
La búsqueda de tratamientos para el alzhéimer ha sido hasta la fecha frustrante. A pesar de los miles de millones invertidos en investigación, no se encuentra un fármaco que prevenga o trate eficazmente esta enfermedad neurodegenerativa, la forma más común de demencia, que se caracteriza por la pérdida de memoria y otras capacidades mentales y que, hoy por hoy, es incurable y afecta, al menos, a medio millón de pacientes nuevos al año. Más de 400 ensayos clínicos han fracasado desde que el último fármaco para el alzhéimer, que solo trata los síntomas y de manera temporal, fuera aprobado hace más de 10 años.
No es infrecuente que medicinas desarrolladas para tratar una condición acaben siendo utilizadas para otra. La propia Pfizer conoce un sonado caso de éxito: el de la popular Viagra, que fue concebida para tratar la hipertensión y ha acabado como tratamiento para la disfunción eréctil, generando multimillonarias ganancias para la compañía. A diferencia de aquel caso, Enbrel no está protegido en la actualidad con una patente exclusiva, como sí lo estaba en su momento la Viagra, lo que reduce las ganancias y los incentivos para investigar otros usos del fármaco.
En el momento en que concluían las deliberaciones internas sobre el Enbrel, de hecho, Pfizer estaba abandonando la investigación sobre alzhéimer. La compañía anunció en enero de 2018 el cierre de su división neurológica. Aquella misma semana, se conoció el fracaso de dos fármacos experimentales desarrollados por otras compañías.
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 0:19 a. m. on sáb., jun. 08, 2019: Yo analizo estos hechos d otro modo: @el_pais, Gran Medio controlado por una facción d las fortunas terrestres, desenmascara a Pfizer, Gran Laboratorio Farmacéutico controlado x la otra facción…
Sí, los lobos (o, ¿las hienas?) han empezado a devorarse entre ell@s.
En los substratos de los Mercados Bursátiles es ampliamente comentado que hace ya algunos años que estamos inmersos en una Guerra Comercial Global.
Si comparamos la situación actual (desde el inicio de la Crisis en Verano de 2007) con la vivida en las Décadas de los años 1920-1930, nos daríamos cuenta que se reúnen muchos de los requisitos que en aquellos años llevaron al Mundo a la 2ª Guerra Mundial.
De estar en lo cierto con este razonamiento, la actual Guerra Comercial Global se estaría dando porque las élites gobernantes habrían dejado de estar «caminando juntas» para pasar a estr enfrentadas.
Desde la izquierda, el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos; el presidente del BCE, Mario Draghi, y el gobernador del Banco de Lituania, Vitas Vasiliauskas, después de la rueda de prensa.REUTERS / VÍDEO: REUTERS-QUALITY
El goteo de malas noticias hace mella en Mario Draghi. Hasta hace poco, su plan parecía imbatible: subir los tipos de interés en 2019, justo a tiempo de irse del BCE dejando como legado una eurozona recuperada. Demostraría, de paso, que él también sabe ser ortodoxo. Pero los nubarrones económicos le han arruinado la estrategia. En Enero ya confirmó que los tipos no se moverían este año. Y el jueves alejó cualquier perspectiva de cambio, al menos, hasta la segunda mitad de 2020. Además, dejó un nuevo recado: cuando toque el precio del dinero, en mínimos desde hace años, no tiene que ser para subirlo. También podría bajarlo.
“No. No. No”, respondió Draghi al periodista del Wall Street Journal que le preguntaba si era correcta la idea de que, a partir de 2020, era más probable una subida de tipos que una bajada. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) abrió el abanico de posibilidades al anunciar que en la reunión celebrada en Vilnius algunos miembros del Consejo de Gobierno plantearon la posibilidad de retomar el programa de compra de deuda —finalizado en diciembre del año pasado y por el que se han comprado activos por valor de 2,6 billones de euros—. Y que también se puso sobre la mesa la posibilidad de reducir aún más el tipo de depósito, en territorio negativo los últimos cinco años y ahora en el -0,4%.
“Pese a la falta de una acción explícita, el BCE se ha aproximado lo más que ha podido a una bajada de tipos. Esto quiere decir que si la Reserva Federal de EE UU empieza a recortar el precio del dinero, el BCE también lo hará”, aseguran los analistas de ING. Esa posibilidad es más real desde el martes, cuando el presidente de la Fed, Jerome Powell, insinuó que podría dar un vuelco a su estrategia y bajar tipos para adaptarse al nuevo ambiente de pesimismo fruto de las tensiones comerciales entre Washington y Pekín. Llueve sobre mojado. Países como Australia o India ya han dado el paso de ejecutar los recortes.
La guerra arancelaria, los pobres datos de crecimiento en la eurozona y la incapacidad del BCE por impulsar la inflación al objetivo del 2% estrechan cada vez más el margen de actuación de Draghi, al que solo le quedan cinco meses como presidente del BCE. El aire de fin de ciclo se extiende por Fráncfort.
Pero la reunión en la capital de Lituania no abordó solo los tipos de interés. Draghi dio también más pistas sobre una de las grandes decisiones que anunció en marzo: la inyección de liquidez para el sector financiero. Los bancos llevan tiempo protestando por el roto que le provoca en sus cuentas los bajísimos tipos de interés, principal fuente de ingresos en su negocio. Pero lo que el BCE le quita con una mano, se la da con la otra. Las entidades se beneficiarán de un manguerazo de dinero para asegurar que el crédito fluya a familias y empresas; y además será a tipos negativos. En la práctica, esto significa que el Eurobanco pagará a las entidades por prestar dinero a las empresas. Según las condiciones conocidas el jueves, estas operaciones de financiación se harán a un -0,3%.
Parece un regalo, pero quizás envenenado. El mercado recibió con frialdad unas condiciones que son ligeramente peores a las de la anterior ronda de liquidez para la banca, aprobada por el BCE en 2016. Los principales bancos de la eurozona lideraron las pérdidas. Tan solo en España, los grandes del Ibex 35 perdieron 20.000 millones de capitalización en un solo día. Los más afectados fueron el Sabadell, que se dejó casi un 5%, y Bankia, un 4,2%.
“El mercado esperaba algo más del discurso de Draghi, que ha estado poco convincente y no ha obtenido el fruto esperado al sugerir que el BCE podría bajar tipos”, asegura Francisco Vidal, economista jefe de Intermoney. Estas dudas se producen además en la recta final del mandato de Draghi, y cuando no hay todavía un sucesor claro. Esta incertidumbre sobre quién va a encarnar la institución que más hizo por sacar a la eurozona de la crisis no ayuda en estos momentos donde la incertidumbre ya afecta a asuntos tan importantes como la guerra comercial o la salida del Reino Unido de la UE. “El liderazgo de Draghi puede estar diluyéndose, algo que me parecería preocupante”, añade Vidal.
Draghi trató de ahuyentar estos temores recurriendo a su discurso habitual de que el BCE está preparado para actuar si las cosas se complican ante lo que él llamó “una persistencia prolongada de las incertidumbres” y “la creciente amenaza del proteccionismo”, que, reconoció, es mayor de lo esperado y amenaza con quebrar el sistema de comercio global surgido tras la Segunda Guerra Mundial. Una vez más, el italiano quiso comprar tiempo dejando abiertas las puertas a tomar las decisiones que considere adecuadas. Pero justamente tiempo es lo que ahora le falta. Solo le quedan cinco meses al frente del Eurobanco. Y todo apunta a que van a ser unos meses muy complicados en los que se juega su papel en la corta historia de la zona euro.
MENOS CRECIMIENTO Y MENOS INFLACIÓN
“El BCE no está resignado a tener una inflación baja para siempre. De hecho, tampoco nos resignamos a tenerla ahora”, dijo Mario Draghi. Frente a sus palabras, la realidad es que la inflación parece empecinada en incumplir el objetivo del Eurobanco de dejarla cerca del 2%. Y parece que esa meta no está ahora más cerca, sino todo lo contrario. Pese a una ligera revisión al alza para este año (del 1,2% al 1,3%), el Eurobanco cree que en 2020 va a quedarse en el 1,4% (una décima menos de lo que preveía en marzo) y en el 1,6% en 2021 (dos décimas menos).
Las previsiones de crecimiento de la eurozona tampoco dan para muchas alegrías. Mejora ligeramente la de este año, del 1,1% al 1,2%, pero empeoran las de los dos próximos años, ambas en el 1,4%. “Los riesgos siguen inclinados a la baja”, concluyó el jefe del BCE.
Santiago Niño (@sninobecerra) twitteó a las 0:19 p. m. on vie., jun. 07, 2019: Pienso que esto ya ni siquieran son anfetas. Es asumir que la política monetaria ya se ha desconectado de la realidad y lo único que pretende es ganar tiempo independientemente de las consecuencias que tenga favorecer aún más el endeudamiento. https://t.co/EtVdguJTdQ (https://twitter.com/sninobecerra/status/1136940770454319105?s=09)
Los comentarios de nuestro comentarista.
L. NICOLÁS CENTELLES (@Luis_NICOLAS_C) twitteó a las 0:29 a. m. on sáb., jun. 08, 2019: Sí, estoy de acuerdo: todos los que lo sabemos … ¡lo sabemos! …
Todos estos movimientos deberían llevarnos a pensar que «GESARA – El Reseo Monetario» ni es una conspiración, ni se debe considerar que tenga un objetivo pérfido; sino, más bien, la búsqueda de una salida airosa a las enormes deudas entre países (a nivel global) que se nos antoja «…imposibles de asumir excepto si se procede a una redención de la deuda entre todos los países endeudados …».
Lo que nos lleva a pensar que -quizás- sean ciertas las informaciones que algunas (o, ya muchas) personas nos vienen anunciando como Mr. Santos nos acercaba en su canal youtube el 11/Marzo/2019:
La CAÍDA del DÓLAR y el REGRESO al PATRÓN ORO | BASILEA III 2019| Reseteo Monetario
Estamos ante una inminente caída del dólar? Marzo es un mes crucial para la economía mundial y para el reseteo monetario internacional. Parece que regresamos al patrón oro como parte de los acuerdos de Basilea III que convierten al Oro en un activo Tier 1 no riesgo. Por lo cual los bancos centrales pueden almacenar Oro como garantía. Que es Basilea, los acuerdos de Basilea y el comité de Basilea? Nos aproximamos a un colapso económico? El principio del Reseteo Monetario.
Para iluminar esta aparente compleja situación, expondremos la siguiente fábula:
«Fábula del billete de 500€»
El billete de 500€ que nunca llegó a desaparecer.
… llegó un poderoso empresario (seguramente un banquero) a un pequeño pueblo a pasar unos días de descanso. Al llegar se presentó en el más lujoso hotel de la población: quería reflexionar, además, sobre si le era ético y moral reclamar una deuda a uno de sus habitantes…
Ya en la recepción del hotel, su Director General le atendió personalmente, como era costumbre en él: buenos días Sr. X, ¿qué desea?
Nuestro empresario le solicitó, como de costumbre, la suite presidencial con su habitual cláusula: «si no me gusta la habitación ¿Ud me devolverá el dinero, verdad?
Naturalmente, Sr. X, le respondió. A lo que nuestro empresario le entregó el habitual montante de 500€ por aquella primera noche; y se dirigió a la suite a descansar.
Aquella misma noche el Director General del hotel, confiado totalmente que nuestro empresario quedaría satisfecho con la suite (pues unos días antes le había hecho unas pequeñas reformas, y sabedor que su hotel tenía una deuda de 500€ con el principal prestamista de su población, acudió al domicilio de éste y le entregó esos 500€ que había recibido esa misma noche.
A su vez, el prestamista acudió inmediatamente a casa de su suegro; al que le debía 500€; correspondientes al último préstamo que había realizado (por compromiso personal) al Director General del hotel; y, para el cual no disponía de efectivo en aquel momento.
Su suegro, de muy buen grado, descansó aquella noche tan plácidamente como los 2 deudores anteriores de nuestra fábula: habían podido saldar sus respectivas deudas de 500€ con sus acreedores; y, él mismo podría liquidar la suya al día siguiente con el Director General del hotel; al que, unas semanas antes, le pidió por-fiada la utilización de la suite presidencial por 1 noche para acoger a su consuegro, al que quiso darle la mejor de las acogidas.
Al día siguiente, el suegro del prestamista se acercó a desayunar con el Director General del hotel; quien, no recordándole nada, se sorprendió cuando éste le pagó aquella noche de su consuegro en la suite presidencial de su hotel: 500€.
Al poco rato, bajó nuestro empresario a recepción y, solicitando la presencia del Director General, cuando éste llegó, le dijo: ¿sabe?, …, venía a ver a mi consuegro para reclamarle una deuda que tiene pendiente conmigo. Pero, esta noche me he arrepentido. El pobre lo está pasando mal: no le he avisado de mi llegada, la semana pasada él me atendió excelentemente reservando una habitación en su hotel para mi estancia. Sé que no pudo pagarle a Ud el coste porque dos días antes se sintió obligado a prestar ese mismo importe a su yerno, el prestamista de su ciudad, …, para no sé qué ayuda para acondicionar una habitación de no sé qué hotel de su ciudad, cuando él (en aquellos momentos) no disponía de efectivo.
He decidido no reclamarle ya la deuda.
Sin embargo, debo decirle a Ud que las pequeñas reformas quehan hecho en la Suite me han hecho pasar una noche incómoda.Por lo que debo recordarle lo que le dije a mi llegada.
El Director General del hotel se le adelantó, sacó de su bolsillo los 500€ que acababa de recibir, y le dijo: no se preocupe, mi compromiso fue firme con Ud, ¡aquí tiene sus 500€!, sus apreciaciones sobre las pequeñas reformas de la suite son suficiente pago por su noche; pues, gracias a ello, las corregiremos para los siguientes huéspedes.
Nuestro empresario se marchó satisfecho: había disfrutado de una noche en la suite del mejor hotel de la ciudad, había decidido no reclamar la deuda a su consuegro y ¡se volvía con los 500€ a su casa!
Moraleja:
Nadie acabó gastándose ningún dinero, aquellos 500€ habían circulado en una sola noche por un círculo de deudores y acreedores comunes; y, sin embargo, todas deudas acabaron siendo saldadas.
Nuestra pregunta:
¿Comprende ahora, querido lector y seguidor, lo que podría llegar a significar «GESARA»?.
Después de más de cinco años creando empleo, la afiliación a la Seguridad Social ya acaricia su máximo histórico. En mayo aumentó en 211.752 el número de cotizantes, según el Ministerio de Trabajo. Ya son 19,44 millones, apenas unos miles por debajo del récord que se alcanzó en julio de 2007 (19,49 millones). También bajó el paro en 84.075 personas y se quedó algo por encima de los tres millones, según los datos que divulgó Ministerio de Trabajo. A pesar de estos datos positivos, la creación de empleo se frenó algo el mes pasado.
La primavera es la mejor época del año para el mercado laboral en España. Se crea empleo incluso en medio de las recesiones. Así que cuando la economía crece, la afiliación todavía va mejor. Este año es el quinto en el que el mercado laboral mejora desde que tocara fondo en la última contracción económica. Y después de este prolongado periodo de recuperación, la Seguridad Social ya acaricia el máximo histórico de cotizantes. Ese récord, los 19,49 millones de afiliados, se logró en julio de 2007, justo un mes antes antes de que empezaran a verse claros síntomas de la crisis que se avecinaba, primero en Estados Unidos y después en Europa.
El avance en la afiliación media fue generalizado el mes pasado en todas las ramas de actividad de la Seguridad Social, tanto en el régimen general como en el de autónomos. El sector que más empleo generó entre los asalariados fue la hostelería, con 76.591 ocupados más. Los demás se sitúan bastante lejos: la siguiente actividad que más cotizantes ha ganado es la que agrupa las tareas administrativas y servicios auxiliares, con 23.157 trabajadores más.
Como viene siendo la tónica general desde hace ya tiempo, las ganancias de afiliación se producen sobre todo entre los asalariados, que crecen a un ritmo anual del 3,28%. También sube el número de autónomos durante el último año, pero su avance es mucho más lento, del 0,5%, hasta llegar a un total de unos 3,3 millones.
Aunque los datos globales sean positivos, el mes pasado sí que se apreció con claridad cierta desaceleración en el avance de la afiliación. La ganancia de cotizantes en el último año es de 525.446 personas, un 2,78%. Este último porcentaje revela un ritmo alto de creación de empleo. Sin embargo, en los últimos años ha sido superior: desde mayo de 2016, cuando se registró un 2,56%, no se veía un porcentaje de más bajo.
Este crecimiento sorprendió negativamente a servicios de estudios como el de BBVA. Los economistas de la entidad financiera esperaban un avance de 247.000 afiliados. Según la nota que emitió BBVA Research, esta diferencia entre el dato final y el pronosticado se debe a que “el número de cotizantes creció menos de lo esperado en todos los sectores no agrarios”.
Es todavía pronto para ver si el enfriamiento alcanza de lleno al mercado laboral. Ya en ocasiones anteriores se han visto desaceleraciones como estas, y en los meses siguientes el mercado laboral ha vuelto a apretar el acelerador, sorprendiendo a las previsiones que auguraban un peor comportamiento.
Un elemento a tener en cuenta en los datos de mayo es que ha entrado en vigor la cotización a la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales que paga Hacienda, lo que ha impulsado sus altas en abril y mayo. En el mismo mes del año pasado había casi 8.000 que pagaban su cuota al instituto previsor; este ejercicio, cuando se financia con las arcas públicas, ya son más de 21.000 las personas que componen este colectivo. Este grupo siempre ha estado incluido en las cifras que el Ministerio de Trabajo divulga cada mes, como pudo verse cuando se hundieron en 2012 al retirarles el pago que hacía el Gobierno de su cotización.
Entre las cifras conocidas, también están aquellas tratadas para eliminar los efectos que provocan en los datos brutos los altibajos de la temporada turística o de las campañas agrícolas. En este caso, el resultado desestacionalizado es también el de un avance en la afiliación, y ya van cinco años y medio creciendo de forma ininterrumpida.
También fue positivo el comportamiento del paro registrado en mayo. Esta cifra bajó en 84.075 personas, una caída mayor que en 2018, aunque menor que en los años anteriores. La reducción, en consonancia con lo sucedido en la afiliación, se concentró en los servicios, en los que descendió en casi 55.000 personas. En la construcción, el desempleo disminuyó en 9.040 personas, y en la industria en 8.085.
Más contratos
En lo que respecta a la contratación, también mantiene la tónica vista en los meses anteriores. Hasta mayo se han suscrito casi nueve millones de contratos, un 2,34% más. La lectura de este dato no tiene por qué ser necesariamente positiva, ya que el peso de los contratos temporales en esta cifra es muy alto, con casi 8,1 millones. Además, sigue bajando el número total de compromisos indefinidos: la explicación que ha dado el Gobierno a esto, que viene sucediendo a lo largo de 2019, es que se debe a la supresión del contrato indefinido con despido gratis durante el primer año, creado en la reforma laboral de 2012.Este último argumento coincide con lo observado en mayo de 2018 y en el mismo mes de 2019. Entonces se firmaron 28.097 contratos de este tipo, llamado oficialmente de emprendedores, y este año se han firmado, en total, 12.000 contratos fijos menos que hace 12 meses.
Lo que no acaba de despegar es la protección contra el desempleo. Pese a la mejora del empleo, la caída del paro y la extensión del subsidio a los desocupados mayores de 52 años, la tasa de cobertura en abril —este dato se publica con un mes de decalaje respecto al resto— se sitúa todavía cerca de los niveles más bajos. El 59,1% está aún muy lejos del 80,9% que se alcanzó a comienzos de 2010.
En definitiva: el Sistema Capitalista que estamos viviendo desde la 1ª Revolución Industrial probablemente, como dicen muchos expertos a los que no se les quiere escuchar, esté llegando a su fin… para dar lugar al Nuevo que ya se escucha entre bambalinas: